La FIFA reveló las estadísticas oficiales de la final: el dato que explica por qué Argentina perdió con España
El campeón generó 20 remates y 2,52 goles esperados, mientras que la selección argentina apenas produjo dos disparos y un xG de 0,07.
Resumen para apurados
- La FIFA reveló las estadísticas de la final del Mundial 2026, donde España superó ampliamente a Argentina en juego y xG, explicando su victoria 1-0 en el tiempo suplementario.
- España dominó con 60,2% de posesión y 2.52 goles esperados ante una Argentina replegada que solo pateó dos veces y resistió mediante la gran actuación del arquero Martínez.
- Los datos de la FIFA consagran el modelo de juego español y exponen el enorme desgaste defensivo que padeció Argentina, marcando un punto de inflexión para el futuro de ambos.
La imagen que dejó el gol de Ferran Torres a los 105 minutos quedó grabada como el momento que definió la final del Mundial 2026. Sin embargo, los datos oficiales de FIFA permiten reconstruir otra historia: la del partido que España fue inclinando poco a poco hasta convertir ese dominio en un título. Mucho antes del zurdazo del delantero, la balanza ya estaba claramente inclinada hacia el conjunto europeo.
Las métricas publicadas por FIFA Vercel reflejan una diferencia contundente. España terminó con el 60,2% de la posesión, completó 789 pases con un 90% de precisión y generó 2,52 goles esperados (xG). Argentina, en cambio, apenas alcanzó el 32,5% de la posesión, completó 375 pases con un 79% de efectividad y produjo apenas 0,07 xG, una cifra extremadamente baja para una final mundialista.
La superioridad también quedó reflejada en el volumen ofensivo. España realizó 20 remates, de los cuales 11 fueron al arco. La selección argentina solo consiguió dos disparos en 120 minutos, ninguno entre los tres palos. El gráfico de evolución de los goles esperados muestra una tendencia prácticamente unilateral: mientras la curva española fue creciendo de manera constante durante todo el encuentro hasta alcanzar los 2,52 xG, la argentina permaneció prácticamente en cero hasta los últimos minutos del alargue.
Un asedio constante que terminó encontrando premio
El informe técnico también explica cómo se desarrolló el encuentro. España pasó gran parte del tiempo instalada en campo rival y acumuló 251 recepciones en el último tercio, obligando a Argentina a defender muy cerca de su área durante buena parte del partido. Del otro lado, el equipo de Lionel Scaloni respondió con un bloque bajo que ocupó el 33% del tiempo defensivo y realizó 445 presiones defensivas, una cifra muy superior a las 300 del campeón.
Entre los futbolistas argentinos sobresalieron Emiliano Martínez, con 13 recuperaciones, y Nicolás Tagliafico, líder del equipo con 14 presiones directas, números que reflejan el enorme trabajo sin pelota que debió realizar la Albiceleste. En España, en cambio, el juego pasó por la circulación: Pau Cubarsí completó 121 de 124 pases (98%), Pedro Porro acertó 105 de 115, mientras que Rodri manejó el mediocampo con 99 pases completados.
El historial de remates también evidencia el desarrollo del partido. España comenzó a exigir a Emiliano Martínez desde los cuatro minutos con un disparo de Lamine Yamal y fue acumulando situaciones de peligro durante todo el encuentro. Entre los 92 y los 105 minutos llegaron cinco remates más antes del gol decisivo. Finalmente, a los 105 minutos, Ferran Torres recibió un pase filtrado y definió de zurda para convertir una ocasión valuada en 0,69 xG, la oportunidad más clara de toda la final.
La resistencia argentina no alcanzó
Aunque el marcador terminó siendo apenas 1-0, los datos muestran que Argentina sobrevivió durante gran parte del encuentro gracias a su trabajo defensivo y a las intervenciones de Emiliano Martínez, pero nunca logró equilibrar el desarrollo. El único intento de Lionel Messi terminó bloqueado a los 116 minutos y el último remate argentino fue un disparo desviado de Giuliano Simeone a los 121.
Las estadísticas oficiales terminan reforzando una sensación que durante muchos pasajes ya transmitía el partido: España controló la pelota, ocupó el campo rival, generó ocasiones de peligro y convirtió esa superioridad territorial y futbolística en el gol que le dio su primer título mundial. Argentina resistió durante más de 100 minutos, pero los números muestran que estuvo demasiado tiempo defendiendo como para poder cambiar el destino de la final.