Andy Burnham prometió sepultar el legado económico de Margaret Thatcher
El nuevo líder del Partido Laborista, Andy Burnham, se convirtió oficialmente este lunes en el primer ministro del Reino Unido.
En medio de una profunda expectativa por el rumbo de las islas, el nuevo líder del Partido Laborista, Andy Burnham, se convirtió oficialmente este lunes en el primer ministro del Reino Unido. El dirigente asumió el cargo tras aceptar el encargo formal del rey Carlos III en el Palacio de Buckingham, poco después de que su predecesor, Keir Starmer, oficializara su dimisión ante el monarca. En sus primeras declaraciones, Burnham prometió instaurar un nuevo modelo político y económico diseñado para romper con la inestabilidad que arrastra el país desde hace una década.
Al llegar a la tradicional residencia de Downing Street entre los vítores del personal, el flamante premier reconoció la magnitud de la crisis institucional británica al recordar que es la sexta persona en ocupar el cargo en los últimos diez años y el séptimo jefe de Gobierno desde el referéndum del Brexit en 2016. Burnham remarcó que la compleja coyuntura actual exige que su generación de políticos dé un paso adelante para demostrarle al mundo que Gran Bretaña puede recuperar la estabilidad perdida, haciendo que la política funcione mejor para los ciudadanos de a pie.
El núcleo de su discurso apuntó a generar un fuerte punto de inflexión histórico, apuntando directamente contra las bases estructurales fijadas en la década de 1980 durante la era de Margaret Thatcher. El exalcalde de Mánchester criticó aquella etapa en la que, según denunció, la política se centralizó, la economía se privatizó y amplias regiones del país sufrieron una severa desindustrialización. Para revertir esos "caminos equivocados", el líder laborista se comprometió a impulsar las reformas más profundas de los últimos 40 años a través de un plan estratégico para la próxima década que presentará formalmente a finales de este año, ubicando como su primera medida de emergencia social la erradicación total del fenómeno de las personas en situación de calle. "Se trata de situar los valores y los criterios adecuados en el centro de la acción del Gobierno para crear un nuevo sentimiento de unidad nacional y optimismo", afirmó Burnham.
El ascenso relámpago de Burnham al poder central se consolidó luego de haber obtenido un escaño en el Parlamento a través de las elecciones parciales en la circunscripción de Makerfield, una plataforma que le permitió presentarse a los comicios internos de su partido, donde arrasó con el respaldo de 349 diputados laboristas. Por su parte, el saliente Keir Starmer abandonó la sede gubernamental asegurando que le hereda a su sucesor una economía más fuerte y un sistema de defensa más sólido, garantizándole su total respaldo político.
Las primeras advertencias de la oposición Tory
A pesar de la tregua del debut, la gestión de Burnham ya cosechó los primeros cuestionamientos de la oposición. La jefa del Partido Conservador, Kemi Badenoch, felicitó formalmente al flamante premier pero criticó con dureza que asuma la conducción del país sin haber exhibido un plan claro para solucionar las urgencias financieras británicas. La líder tory denunció que Burnham rechazó reiteradas peticiones para comparecer ante el Parlamento y advirtió que recibe un escenario macroeconómico muy complejo, marcado por el incremento del endeudamiento, el desempleo y la inflación desde la victoria laborista de 2024.
Badenoch le exigió al nuevo Gobierno que explique cómo piensa financiar sus promesas de ayuda a la juventud, educación y vivienda, recordando que la presión impositiva ya es excesivamente elevada en el Reino Unido. En una carta pública, la jefa de la oposición le aconsejó a Burnham no replicar los errores de Starmer, a quien acusó de fracasar por ceder ante las presiones del ala izquierda de su partido para aumentar el gasto público y las prestaciones sociales. Finalmente, los conservadores le tendieron la mano para consensuar leyes orientadas a la baja de impuestos y el control de fronteras, advirtiendo que bloquearán cualquier intento de incrementar la carga fiscal sobre los contribuyentes.
Con información de EuropaPress.