Ziliotto celebró el Día de La Pampa con un mensaje sobre la identidad provincial
En el Día de La Pampa, el gobernador Sergio Ziliotto compartió un mensaje en el que destacó la identidad, la historia y los valores que distinguen a la provincia. A través de un recorrido por sus p
En el Día de La Pampa, el gobernador Sergio Ziliotto compartió un mensaje en el que destacó la identidad, la historia y los valores que distinguen a la provincia. A través de un recorrido por sus paisajes, sus pueblos y el esfuerzo de generaciones de pampeanas y pampeanos, el mandatario puso en valor el trabajo, la solidaridad y el sentido de pertenencia que, afirmó, hacen de La Pampa una tierra construida entre todos.
El 20 de julio se celebra el Día de la Provincia de La Pampa. Esta fecha conmemora el hito histórico de 1951 cuando el Congreso de la Nación sancionó la Ley N° 14.037, que otorgó al entonces Territorio Nacional de La Pampa el rango de provincia.
Textualmente manifestó esto el mandatario provincial:
La Pampa, ese horizonte que no termina nunca.
El viento que no pide permiso.
El monte de caldenes que resiste la sequía.
Las salinas que brillan como si fueran nieve.
La llanura que parece vacía y está llena de historia.
Ese cielo inmenso, y el oeste que no baja los brazos aunque el agua no alcance.
Los pueblos originarios que la habitaron mucho antes que existiera en un mapa.
Los gauchos y chacareros que abrieron el surco a pulso. Los inmigrantes que llegaron sin nada y se quedaron para siempre.
Los que abrieron un comercio de barrio y los que eligieron esta tierra para ejercer su oficio y hacer pueblo.
Los que enseñaron en una escuela rural con una sola aula. Los que cruzaron kilómetros a caballo para tender una mano.
Los que construyen caminos, redes de fibra óptica y parques de energía limpia, kilómetro a kilómetro. Las cooperativas que acompañan el desarrollo de cada pueblo. Una universidad propia que forma y potencia a la provincia.
Las guitarreadas que se arman sin que nadie las convoque. Las fiestas de nuestros 80 pueblos que paran la rutina una vez al año.
Los que llevan el orgullo pampeano sin necesidad de gritarlo, y quienes se esfuerzan día a día para salir adelante.
El mate que se ceba sin preguntar quiénes o cuántos son, y más en el día en el que se celebra la amistad. ¿Casualidad? No creo.
No alcanzan las palabras para describir La Pampa, porque es cada uno y somos todos.
Con nuestros encuentros y desencuentros, mi más fuerte abrazo. ¡Feliz día, pampeanas y pampeanos!