Contacto

Volver a la portada
Deportes
El Litoral hace 20 horas 7 min de lectura

España ganó porque fue el mejor, pero a Argentina no hay nada que reprocharle

La Madre Patria fue más madre que nunca y su selección marcó diferencias que justificaron la victoria en la final, ante una selección argentina que aguantó durante 106 minutos el empate gracias a su arquero. Enzo Fernández fue expulsado, pero en to

España ganó porque fue el mejor, pero a Argentina no hay nada que reprocharle
Foto: El Litoral

España ganó porque fue el mejor, pero a Argentina no hay nada que reprocharle

La Madre Patria fue más madre que nunca y su selección marcó diferencias que justificaron la victoria en la final, ante una selección argentina que aguantó durante 106 minutos el empate gracias a su arquero. Enzo Fernández fue expulsado, pero en todo momento España fue más.

España ganó porque fue el mejor, pero a Argentina no hay nada que reprocharle. Foto: Reuters

Argentina se encontró con un rival superior. Ganó el mejor y el fútbol le dio la derecha a la justicia. Hay que reconocerlo. Nada le quitará ni ensombrecerá todo lo que ha dado esta selección de Scaloni. Pero se encontró con un equipo que lo superó en todo. Llegó mejor al partido, demostró tener una solidez que a Argentina le faltó. No sufrió todo lo que debimos sufrir nosotros en el recorrido. Y en este partido marcó diferencias y jugó como juega un campeón, más allá de que todos teníamos la ilusión de que se repitiera lo del segundo tiempo con Inglaterra, cuando al coraje, el tesón y la garra (virtudes que nos trajeron a esta instancia), se le agregó fútbol. No fue así. Argentina no llegó en los 90 minutos, no pateó al arco, Rodri manejó la pelota todo el partido y en el suplementario pudo vencer la resistencia del Dibu, la figura argentina y sostén de un 0 a 0 que se prolongó demasiado en el tiempo.

Al ritmo del partido lo impuso España desde el comienzo. La variante que Scaloni tenía escondida bajo la manga (la salida de Paredes y el ingreso de Nicolás González) no le dio demasiado resultado ofensivo. Frenó un poco la subida de Porro por derecha, porque la posición de González fue bien abierto por izquierda, en un 4-4-2 que el equipo respetó pero en un sector de la cancha en el que España tuvo un mejor manejo de la situación a partir de Rodri, el volante central que se hizo eje del equipo y dueño del mediocampo.

De todos modos y a pesar de que España tuvo más la pelota, no hubo situaciones claras frente al arco de Emiliano Martínez, a no ser un mano a mano de Lamine Yamal entrando por derecha que terminó rebotando en el cierre de un defensor y terminó en las manos del arquero argentino, más un disparo de media distancia de Oyarzábal que el Dibu detuvo sin mayores problemas.

España fue mejor. Foto: Reuters

Argentina quedó bastante lejos del arco de Simón y no tuvo la posibilidad de armar juego para acercarse en bloque. Messi no entró en contacto con la pelota, en tanto que Enzo Fernández y MacAllister armaron un doble cinco al que le costó mantener la pelota cuando consiguieron recuperarla. Todo esto, siempre muy lejos de las inmediaciones del área rival. Por eso, Argentina no tuvo ni una situación de peligro en ese primer tiempo que se consumió bajo dos premisas: 1) la prevalencia de España en el manejo de la pelota; 2) la falta de profundidad y, por ende, de situaciones de peligro de parte de los dos.

En el cierre, se fue lesionado Lisandro Martínez (estaba amonestado también), ingresando Nicolás Otamendi en su lugar. El trabajo defensivo de Argentina era correcto, ordenado y bastante eficaz. Tagliafico encimó bien a Yamal, Cucurella intentó superioridad numérica, con Baena, sobre Montiel. Pero a pesar de que un par de veces llegaron hasta el fondo, las jugadas no prosperaron y el 0 a 0 fue la clarísima consecuencia de un partido cerrado, con mucho estudio de parte de los dos y una supremacía que España no pudo llevarla al resultado. Apenas a un par de llegadas y nada más.

Scaloni no encontró respuesta en el equipo que armó y por eso entró Paredes en el segundo tiempo por un Nicolás González intrascendente. Había que tratar de cortar ese circuito de juego que impusieron los volantes de España, fundamentalmente con Rodri como eje en el manejo de la pelota. El cambio también sirvió para que Alexis y Enzo se adelanten algunos metros y, con eso, Argentina planteó el partido más arriba, sin regalarle tanto la iniciativa a España.

España reanudó la iniciativa de inmediato y no esperó demasiado Scaloni para realizar el repetido cambio de los laterales. Sacó a Montiel y puso a Molina por el costado derecho, una variante ultra repetida durante todo el torneo, uno por el otro sin dependencia de quién haya ingresado como titular. Tampoco se hicieron esperar las modificaciones en España: Pedri y Torres a la cancha por Ruiz y Oyarzábal, quien había sido bien marcado por la pareja de centrales de Argentina.

Por los laterales, Argentina empezó a sufrir y fue un desborde de Yamal que terminó con un centro atrás bien conectado de cabeza por Torres, que encontró bien ubicado a Emiliano Martínez. Los últimos retoques de Scaloni, después de la pausa de hidratación del complemento, fueron los ingresos de Simeone y Medina por De Paul y el Cuti Romero, quien evidentemente llegó con lo justo en este torneo y en algunos partidos como la final- no pudo completar el partido. Ya los laterales empezaban a ser un problema para Argentina y el Dibu se convertía en el principal obstáculo de España, que hacía el gasto y dominaba.

Sobre el final de los 90, ya con el Dibu Martínez convertido en gran figura y Argentina tratando de aprovechar uno o dos avances (no más que eso), sometida ante el dominio de la pelota que ejercía España, llegó otra instancia clave en el partido. Enzo Fernández, que estaba amonestado, llegó tarde en la disputa de la pelota con un defensor rival, quien cayó aparatosamente y motivó la expulsión por doble amonestación del volante argentino. Así, el equipo de Scaloni, dominado en el juego, se preparaba para jugar el suplementario con un jugador menos, obligando a Julián Alvarez al retroceso y quedando solamente Messi para intentar la quimera de un contragolpe.

Ese dominio de España no se podía traslucir en el arco argentino por la enorme actuación de su arquero, hasta que a los 5 minutos del suplementario llegó un gol del ingresado Williams que fue anulado por una infracción previa. Ya Argentina se entregaba a la estrategia de aguantar, achicando espacios del medio hacia atrás, con Julián Alvarez dando una mano en el medio y con Messi como el punta adelantado, dejando la clara impresión de pretender llegar a los penales como única posibilidad frente a la realidad de un partido en el que era superado.

Scaloni utilizó el cambio de más que permite el suplementario para poner a Senesi por Julián Alvarez. Armó línea de cinco, pasando Medina a la función de lateral por izquierda para que lo marque a Yamal y corriendo a Tagliafico al medio. Argentina no podía sostener el manejo de la pelota y apostaba a algún contragolpe, dentro de un trámite desfavorable por el jugador de menos y por el dominio de la pelota del rival, que también jugaba contra el tiempo.

La resistencia del Dibu duró hasta el primer minuto del segundo tiempo suplementario. Centro pasado desde la derecha que sobra a todos y a las espaldas de Molina, la bajan de cabeza al medio por el segundo palo y allí le quedó servida a Ferrán Torres para que le pegue de zurda y la mande al fondo de la red. Argentina había decidido jugar a aguantar, con uno menos y un rival superior en el juego. Ese gol le dio justicia al resultado.

Intentó revertirlo con amor propio. Y así, empujando, la selección tuvo dos situaciones muy claras en los pies de Simeone. En la primera, la jugada terminó en córner para Argentina. La otra, la más peligrosa, fue una pelota que quedó boyando en el área y su remate se fue por encima del travesaño. Fue la chance que Argentina podría haber aprovechado para llegar al milagro de ir a los penales. No pudo ser. Y ganó el mejor.

Nada que reprochar, Argentina. Esta selección será recordada por siempre, tienen bien ganada la gloria y fue superada por el mejor equipo del torneo, el más sólido, el más compacto, el de mayor jerarquía. El hincha argentino se sintió representado siempre por este equipo. Nos hicieron felices, muchachos. Nada más que decir. Se perdió una final, pero no se perdió el reconocimiento eterno para todo este grupo. Hicieron historia.

El Litoral Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por El Litoral y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026