Scaloni tuvo que improvisar en plena final: agotó los cambios para sostener a Argentina
La final del Mundial 2026 obligó a Lionel Scaloni a modificar por completo el equipo. Las lesiones de Lisandro Martínez y Cristian Romero alteraron el plan inicial y el entrenador agotó todas las variantes para mantener con vida a la Selección frente
Sin embargo, el panorama empeoró en el complemento.
Apenas comenzada la segunda mitad, Cristian "Cuti" Romero también acusó una molestia física y debió abandonar el encuentro. Scaloni volvió a mover el banco y envió a la cancha a Facundo Medina, modificando por completo la zaga central con la que Argentina había iniciado la final.
Con los dos defensores titulares fuera del partido, el entrenador debió reconstruir la defensa en plena definición del Mundial.
En el entretiempo, Scaloni ya había decidido el ingreso de Leandro Paredes por Nicolás González, buscando recuperar el control del mediocampo frente al dominio español.
Más adelante también apostó por Nahuel Molina, quien reemplazó a Gonzalo Montiel para renovar el lateral derecho, mientras que Giuliano Simeone ingresó por Rodrigo De Paul, en una modificación destinada a aportar piernas frescas para la presión y las transiciones.
Con esos movimientos, el entrenador agotó todas las ventanas de cambios disponibles, una muestra del enorme desgaste físico que exigió una final disputada al máximo ritmo.
El plan original del técnico argentino contemplaba un partido largo, con intensidad y alternativas desde el banco. Sin embargo, las lesiones de Lisandro Martínez y Cristian Romero modificaron completamente el escenario.
Lo que inicialmente era una estrategia táctica terminó convirtiéndose en una necesidad. Scaloni debió reorganizar la defensa sobre la marcha, refrescar el mediocampo y encontrar nuevas respuestas para sostener a un equipo que peleó cada pelota frente a una España que mantuvo su apuesta por la posesión.
La final no solo puso a prueba el talento de los futbolistas, sino también la capacidad de reacción del cuerpo técnico argentino, obligado a reinventar el equipo en pleno partido más importante del Mundial.