Robo, investigación vecinal y puerta giratoria: crónica de la impunidad en Gualeguaychú
Hace tres semanas, delincuentes habrían ingresado de madrugada a una vivienda mientras una familia entera descansaba. Según trascendió, las víctimas habrían conseguido los nombres y direcciones de los presuntos responsables, pero el juzgado no habría
Hace tres semanas, delincuentes habrían ingresado de madrugada a una vivienda mientras una familia entera descansaba. Según trascendió, las víctimas habrían conseguido los nombres y direcciones de los presuntos responsables, pero el juzgado no habría autorizado los allanamientos. Un sospechoso habría sido atrapado en la calle con objetos robados y habría sido liberado de inmediato.
Gualeguaychú. La inseguridad y la presunta inacción judicial vuelven a estar en el centro del debate en la ciudad. Lo que comenzó como una madrugada de terror para una familia local, se habría transformado con el paso de los días en un laberinto burocrático que culminaría, una vez más, en la impunidad para los delincuentes.
El hecho habría ocurrido hace exactamente tres semanas. Serían aproximadamente las 5:30 de la madrugada cuando los intrusos habrían logrado vulnerar la seguridad de un domicilio particular. En el interior de la vivienda se encontrarían los cuatro integrantes de la familia, quienes dormían profundamente, ajenos al peligro. Los delincuentes habrían logrado sustraer diversas pertenencias y escapar sin ser advertidos en el momento.
La presunta investigación paralela de las víctimas.
Tras el shock inicial, el propietario de la vivienda habría realizado la denuncia formal ante la Policía. A su vez, habría apelado a la solidaridad de los vecinos publicando en sus redes sociales el detalle de todos los objetos sustraídos, con la esperanza de que alguien los identificara en el mercado informal.
La respuesta de la comunidad no habría tardado en llegar. A través de mensajes privados, vecinos anónimos le habrían aportado información clave: le habrían facilitado los nombres de los presuntos ladrones y la dirección exacta donde estarían ocultas sus pertenencias.
Con estos datos en mano, la víctima habría acudido nuevamente a las autoridades para realizar una ampliación de su denuncia, confiando en que la información serviría para recuperar lo suyo.
La respuesta de la Justicia y la presunta “puerta giratoria”.
Habría sido en este punto donde el sistema falló. A pesar de contar con datos concretos aportados por el denunciante, los jueces de turno no habrían autorizado la orden de allanamiento correspondiente. Ante esta situación, las direcciones señaladas habrían quedado sin requisar y las pertenencias de la familia no habrían podido ser recuperadas de ese domicilio.
El corolario de esta historia se habría dado de manera fortuita en la vía pública. Efectivos policiales habrían interceptado en la calle a uno de los sujetos señalados como presunto autor del hecho. El individuo llevaría consigo una botella de alcohol y una garrafa que, según los damnificados, habrían sido sustraídas durante aquella madrugada.
Pese a haber sido atrapado presuntamente con los elementos robados en su poder, el sospechoso habría sido demorado tan solo unas horas para luego recuperar su libertad de manera casi inmediata, en lo que los vecinos denuncian como un nuevo caso de “puerta giratoria”.
Hoy, a casi un mes del hecho, la familia lidiaría no solo con el trauma del robo, sino con la sensación de desamparo ante un accionar judicial que, según denuncian, los habría dejado sin respuestas.
Redacción: Nova Comunicaciones.