Burnham asumirá en Reino Unido sin elecciones generales - Informe Digital
El laborista reemplazará a Starmer tras una interna exprés y será recibido por Carlos III en Buckingham.
El veterano laborista y ex alcalde del Gran Manchester Andy Burnham se convertirá el lunes en el próximo primer ministro británico, en reemplazo formal de Keir Starmer, que anunció su dimisión el mes pasado. La transición confirma que en el sistema parlamentario del Reino Unido el poder puede cambiar de manos sin una elección nacional.
Burnham fue el único candidato que reunió el respaldo suficiente entre los diputados laboristas para suceder a Starmer al frente del partido gobernante. Como el Partido Laborista conserva la mayoría, su líder pasa automáticamente a ocupar la jefatura de gobierno.
Burnham obtuvo el apoyo de 349 de los 401 diputados laboristas y fue proclamado líder en una conferencia extraordinaria del partido el viernes. Pero no asumirá de inmediato: el lunes deberá reunirse con el rey Carlos III en el Palacio de Buckingham para recibir la aprobación formal. Hasta entonces, Starmer seguirá como primer ministro interino.
Cómo puede cambiar el primer ministro sin votar en las urnas
La democracia parlamentaria británica permite que un partido en el gobierno cambie de líder a mitad de mandato y que ese reemplazo se convierta en primer ministro sin elecciones generales. Eso ocurre si el jefe de gobierno renuncia como líder de su fuerza o si pierde un desafío interno.
Las próximas elecciones nacionales no deberían celebrarse hasta 2029, cinco años después de las últimas, realizadas en 2024.
Starmer anunció su dimisión como líder laborista el 22 de junio, tras apenas dos años en el poder, en medio de una gestión golpeada por errores políticos. Entre ellos, su decisión de nombrar embajador de Gran Bretaña en Estados Unidos a un hombre con estrechos vínculos con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Las fuertes derrotas del Partido Laborista en las elecciones locales de mayo empujaron a muchos parlamentarios a reclamar la salida de Starmer. Cuando Burnham favorecido por buena parte del partido para conducir la fuerza y el país ganó una elección especial para un escaño en el Parlamento, Starmer cedió ante la presión y renunció.
Su dimisión activó de inmediato la disputa por el liderazgo del Partido Laborista. Según las reglas internas, un diputado puede desafiar al líder si reúne el respaldo de una quinta parte de los legisladores laboristas en la Cámara de los Comunes. No hubo otro aspirante además de Burnham, que superó con amplitud ese piso.
El séptimo primer ministro en una década
En el sistema parlamentario británico no es inusual que un primer ministro llegue al cargo sin pasar por una elección general.
De hecho, cuatro de los seis primeros ministros británicos de la última década asumieron tras ganar internas partidarias para reemplazar a sus antecesores, y no por voto popular.
En la década de 2010, Theresa May y Boris Johnson llegaron a Downing Street después de imponerse en las elecciones internas del Partido Conservador cuando sus predecesores renunciaron a mitad de mandato.
Cuando Johnson dimitió en 2022, los conservadores eligieron a Liz Truss en una nueva contienda interna. Y cuando Truss renunció apenas 49 días después, fue reemplazada por Rishi Sunak mediante un proceso similar.
Burnham se convertirá así en el séptimo primer ministro en una década turbulenta de la política británica, marcada por una sucesión acelerada de líderes que, en mayor o menor medida, no lograron administrar las caóticas consecuencias de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.
El traspaso de poder ya es un ritual conocido
Después de años de cambios constantes en la conducción política, la secuencia tradicional de la transferencia de poder se volvió familiar para buena parte del Reino Unido.
El lunes, Starmer pronunciará su discurso de despedida ante el público y luego irá al Palacio de Buckingham para una breve reunión con el rey, donde presentará formalmente su renuncia.
Después será el turno de Burnham, que llegará al palacio para que Carlos III le pida formalmente que forme gobierno. La ceremonia privada se conoce como el «Beso de Manos», aunque en realidad no hay beso: lo más probable es que ambos se estrechen la mano.
Cuando Burnham abandone el palacio, se habrá convertido en la persona número 59 en ocupar el cargo de primer ministro británico. Luego viajará en auto a su residencia oficial en el número 10 de Downing Street, donde se espera que haga su primera declaración como jefe de gobierno.
Toda la secuencia suele transmitirse en directo por televisión y termina en cuestión de horas.
(AP)