Milei y Caputo buscan un peso fuerte y más caro en dólares - Informe Digital
El Gobierno sostiene que el fin del déficit y más divisas de energía y minería sostendrán la apreciación.
El Gobierno de Javier Milei apuesta a que la Argentina deje de ser barata en dólares. La idea, defendida por Luis Caputo y Santiago Bausili, es que un peso más fuerte refleje una economía ordenada y una oferta de divisas más robusta, aunque el efecto ya divide ganadores y perdedores en la producción.
En declaraciones recientes, el ministro de Economía sostuvo que el país dejará de ser un país regalado en dólares y que eso es importante que así sea, porque la moneda es un reflejo de lo que es la economía. También remarcó que un país regalado en dólares es un país con salarios miserables en dólares.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, fue en la misma línea al proyectar que el crecimiento de los sectores energético y minero podría repartir mejor el ingreso de divisas a lo largo del año, en contraste con la fuerte concentración que históricamente dejó la cosecha gruesa del agro entre abril y junio.
En una intervención en las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI), el titular del BCRA dijo que todavía persiste una percepción muy arraigada sobre la estacionalidad del mercado de cambios, marcada durante décadas por el impacto de la cosecha gruesa.
La tesis oficial se apoya en el fin de la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal, la mejora de los pasivos del BCRA y un cambio en la matriz exportadora. A eso suma la expectativa de que la apreciación del peso se sostenga, en lugar de repetir las devaluaciones cíclicas de gestiones anteriores.
Sin embargo, el Gobierno todavía mantiene restricciones al libre movimiento de capitales. Aunque se incrementaron los giros de dividendos al exterior, siguen vigentes trabas para la salida de dólares que no estén vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La apreciación cambiaria también se explica por el mayor flujo de divisas del agro, la energía y la minería, y por la mejora financiera tras las elecciones de medio término de 2025, con una fuerte baja del riesgo país. Ese cambio permitió que empresas y provincias volvieran a financiarse en los mercados internacionales.
Desde entonces, las emisiones de títulos corporativos y sub-soberanos totalizan USD 17.400 millones: USD 13.730 millones de empresas y USD 3.650 millones de provincias, según cálculos de la consultora Romano Group. Esos dólares se liquidan en el Mercado Libre de Cambios y terminan, en su mayor parte, en las reservas del Banco Central.
En ese contexto, el peso se fortaleció 1,4% en lo que va del año frente a una inflación acumulada de 16,8%. Eso empujó al alza los salarios y las jubilaciones medidos en dólares, pero también encareció los precios en moneda extranjera.
Un informe de Fundar mostró que la Argentina ya es más cara que el promedio regional en 6 de los 11 grandes rubros de consumo relevados: Restaurantes, Indumentaria, Comunicaciones, Recreación, Equipamiento del hogar y, desde abril, también Transporte.
La organización advirtió además que el país viene encareciéndose en dólares a un ritmo mayor que el promedio de los países de América Latina. Aun así, sigue por debajo de Uruguay, México y Chile, y por encima de Brasil, Colombia y Paraguay.
Del otro lado, la apreciación del peso abarató las importaciones e impulsó las compras de insumos, tecnología y bienes de consumo vía courier. Esa modalidad tuvo un salto interanual de 84,4% en mayo y acumuló USD 518 millones en 2026, un avance de 113,2% frente al mismo período del año pasado.
¿La apreciación llegó para quedarse?
En diálogo con Infobae, el economista de Econviews Alejandro Giacoia sostuvo que detrás del planteo oficial está la idea de que, cuando se materialice todo el potencial exportador de la energía y la minería, la economía tendrá una oferta de dólares más alta y podrá sostener un tipo de cambio real bajo en términos históricos.
Matías de Luca, jefe de Research de Parakeet, vinculó esa lectura con dos factores: el orden fiscal del Gobierno y una nueva matriz productiva apoyada en sectores exportadores. Según explicó, antes el ajuste terminaba dándose por precio, con más dólar y más empobrecimiento, mientras que ahora el objetivo es evitar ese mecanismo.
Federico Machado, economista de LLZ, coincidió en parte y señaló que el boom de Oil&Gas y minería puede llevar a una apreciación de la moneda en los próximos años.
¿Es sostenible?
Para Giacoia, la sostenibilidad del plan libertario depende de que efectivamente entren más dólares, de cómo evolucione la demanda de divisas en una economía que empiece a crecer con más fuerza y también de la política.
La sostenibilidad del plan libertario depende en buena parte de que se concrete esa llegada de dólares, de cómo evoluciona la demanda de divisas con un país que empiece a crecer más fuerte (Giacoia)
De Luca sostuvo que, hacia 2030, la Argentina debería poder duplicar su superávit comercial y dejar atrás la escasez crónica de dólares. Machado, en tanto, advirtió que un tipo de cambio apreciado puede ser lapidario si no viene acompañado por baja de costos y más productividad.