Prometió volver al riesgo si Argentina era finalista y cumplió en altura - Informe Digital
A punto de cumplir 63 años había dejado de pintar carteles en altura. Una promesa lo hizo volver y ahora prepara una obra gigante solidaria.
De la redacción de INFORME DIGITAL
Javier Micheloud había decidido no volver a pintar carteles en altura.
A punto de cumplir 63 años y después de una extensa trayectoria trabajando sobre edificios, paredes y grandes estructuras, consideraba que había llegado el momento de alejarse de una actividad que exige experiencia, esfuerzo físico y estrictas medidas de seguridad.
Sus intervenciones anteriores habían sido presentadas como las últimas que realizaría personalmente en altura. Micheloud seguiría vinculado con la cartelería y con sus proyectos artísticos, pero sin volver a exponerse a una tarea de semejante riesgo.
Sin embargo, una promesa relacionada con la Selección argentina cambió sus planes.
Una negociación que llevaba meses
Micheloud había pintado muchos años atrás el cartel de RADIO F5 Cuando fue convocado para renovarlo y sumar el de INFORME DIGITAL, ya había dejado los trabajos en altura.
Las conversaciones se extendieron durante varios meses. La propuesta seguía en pie, pero su decisión parecía firme: no pensaba volver a subir para pintar personalmente los carteles.
Hasta que puso una condición atravesada por la pasión futbolera.
Si Argentina llegaba nuevamente a la final, aceptaría regresar y realizar el trabajo.
La Selección llegó.
Y Micheloud cumplió.
Volvió a colocarse los elementos de seguridad, subió a la terraza del edificio y retomó una actividad que había decidido abandonar.
No fue una última tarea antes de retirarse. Fue exactamente lo contrario: el regreso de alguien que ya había pintado los que, hasta entonces, serían sus últimos carteles en altura.
La promesa quedó filmada desde el cielo
El regreso fue registrado por un dron.
Las imágenes muestran a Micheloud trabajando en lo alto del edificio y, una vez terminada la tarea, celebrando con una bandera argentina desplegada en la terraza.
La escena resume una historia que había comenzado meses atrás: un hombre decidido a dejar los trabajos de riesgo, una propuesta que seguía pendiente y una promesa atada al recorrido de la Selección.
Argentina llegó a la final y Micheloud volvió a la altura para cumplir su palabra.
Lo que inicialmente iba a ser una excepción también parece haber modificado su decisión de retirarse. Después de concretar el trabajo, dejó abierta la posibilidad de continuar participando en nuevas tareas.
Todo indica que aquel regreso no será solamente una aparición aislada ni una despedida definitiva.
Una nueva etapa para la empresa familiar
El regreso también abrió una nueva etapa junto a sus hijos, Cristian y Nicolás Micheloud.
Ambos comenzaron ahora a acompañarlo en los trabajos en altura, con la intención de aprender el oficio e incorporarse progresivamente a la empresa familiar dedicada a la cartelería.
Javier aportará la experiencia acumulada durante décadas, mientras sus hijos comenzarán a familiarizarse con una actividad que requiere preparación, responsabilidad y cuidados permanentes.
La promesa futbolera terminó convirtiéndose así en algo más que un regreso puntual. Micheloud continuará trabajando y, al mismo tiempo, empezará a compartir sus conocimientos con la nueva generación de la familia.
El Corazón Más Grande del Mundo
Pero el regreso de Micheloud no se limita a la cartelería.
Ahora prepara una intervención artística, comunitaria y solidaria denominada El Corazón Más Grande del Mundo.
La actividad se realizará en el playón de los miradores de Bajada Grande y buscará reunir entre 300 y 400 personas para conmemorar el 50º aniversario de la procesión náutica del Inmaculado Corazón de María.
Cada participante sostendrá una cartulina de color y ocupará un lugar determinado dentro de la formación.
Observadas desde el aire, las personas compondrán una gran imagen con los diferentes colores que integran la ornamentación del corazón.
Luego llegará la transformación.
De manera coordinada, todos darán vuelta sus cartulinas y la primera figura se convertirá en un enorme corazón argentino.
La gigantografía humana tendrá una superficie aproximada de 700 metros cuadrados y será registrada desde el cielo, el punto desde el cual podrá apreciarse la dimensión completa de la obra.
Una convocatoria abierta a todos
La iniciativa nació cuando la parroquia convocó a Micheloud para que presentara una propuesta destinada a acompañar el aniversario de la tradicional procesión náutica.
A partir de esa invitación, ideó una obra colectiva capaz de unir la representación del Inmaculado Corazón de María con los colores de la Argentina.
Aunque el proyecto cuenta con el respaldo de la Iglesia católica, Micheloud aclaró que la convocatoria estará abierta a toda la comunidad, sin importar creencias o pertenencias.
Todos los grupos sociales pueden estar presentes. Puede participar toda la gente, explicó.
La propuesta buscará reunir a familias, instituciones y vecinos de distintos sectores de Paraná para construir entre todos una imagen que solamente podrá apreciarse en su totalidad desde el aire.
Cuando le preguntaron por qué había aceptado involucrarse en una producción de semejante magnitud, su respuesta fue sencilla: Primero porque me convocaron y segundo porque amo hacer estas cosas.
La experiencia de crear imágenes gigantes
El Corazón Más Grande del Mundo no será la primera intervención de Micheloud de estas características.
El artista recordó que anteriormente realizó una gigantografía humana de aproximadamente 3.500 metros cuadrados.
La nueva obra tendrá alrededor de 700 metros cuadrados, pero incorporará una transformación visual especialmente pensada para el registro aéreo.
Primero aparecerá la representación del Inmaculado Corazón de María. Segundos después, mediante el movimiento coordinado de cientos de personas, surgirá un gran corazón argentino.
La iniciativa refleja una parte central de la trayectoria de Micheloud: utilizar su experiencia, su creatividad y su capacidad para organizar grandes intervenciones al servicio de instituciones y causas comunitarias.
A punto de cumplir 63 años había decidido no volver a pintar carteles en altura.
Pero hizo una promesa.
Argentina llegó a la final y Micheloud volvió para cumplirla.
Ahora seguirá trabajando y prepara una obra solidaria que buscará reunir a cientos de personas alrededor del corazón más grande del mundo.