Gritos en la distancia: el desafío de alentar a la Selección lejos de casa
Mariana Rodera encarna la realidad de miles de compatriotas que, empujados por el desarrollo profesional, rearmaron su vida del otro lado del Atlántico. Tras emigrar a España hace tres años por una propuesta laboral, esta argentina vive en Madrid sus días más intensos desde su llegada, experimentando por primera vez la parálisis y la euforia de una Copa del Mundo a miles de kilómetros de su barrio natal.
En diálogo con Segundo Round, Rodera dijo que "los españoles no son tan apasionados como los argentinos. Puntualmente, los madrileños quieren que gane su país por la bronca a Messi y el vínculo histórico con Barcelona".
La capital española, que suele ser un refugio de rutina y crecimiento profesional, se transformó para ella en un escenario de desvelo constante donde los horarios partidos y la diferencia horaria añaden una cuota extra de dramatismo a cada partido de la Scaloneta.