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Cultura
Clarin hace 4 días 6 min de lectura

Batalla de posteos mundialistas entre el Museo del Prado de Madrid y el Malba de Buenos Aires

El Museo del Prado publicó en redes sociales esta mañana un posteo con diez palabras que explican por qué España está en la final.Acompañaron cada concepto con una fotografía de sus obras más emblemáticas.Hace un rato, el Malba le respondió con sus p

Batalla de posteos mundialistas entre el Museo del Prado de Madrid y el Malba de Buenos Aires
Foto: Clarin

El Museo Nacional del Prado de Madrid tiene una presencia en redes sociales muy ocurrente y descontracturada. Eso explica que esta mañana haya publicado un posteo que ya acumula más de 17 mil visualizaciones, en el que enlaza su magnífica colección con el fútbol anticipándose a la final que disputarán España y Argentina el próximo domingo. 10 palabras que explican por qué España está en la final del Mundial de fútbol 2026, lo tituló. Hace un rato, apareció la respuesta del Malba.

Los conceptos elegidos por el equipo de comunicación del museo español, uno de los más sobresalientes del mundo, así como uno de los más visitados, fueron humildad, junto a una imagen del cuadro El lavatorio (también llamado El lavatorio de los pies), pintado hacia 1548-1549 por Jacopo Tintoretto, una de las obras maestras del manierismo veneciano y una de las pinturas más admiradas del museo.

Para la palabra armonía, que le adjudica a la selección nacional de fútbol que dirige Luis de la Fuente, recurrieron, claro, a Las tres Gracias, de Peter Paul Rubens, otra de las joyas del museo, que fue pintada hacia 1635 y que representa a las Gracias de la mitología clásica Aglae, Eufrósine y Talía, símbolos de la belleza, la alegría y la abundancia. Se cree que Rubens la pintó para su disfrute personal y nunca tuvo intención de venderla.

Para El Prado, el seleccionado español se caracteriza además por la estrategia, que representaron con el retrato ecuestre de Carlos V en la batalla de Mühlberg, que Tiziano pintó en 1548, poco después de la victoria imperial en la batalla de Mühlberg (1547). Más que un retrato militar, es una imagen de propaganda política que presenta a Carlos V como el soberano cristiano victorioso y heredero de la tradición de los grandes jinetes de la Antigüedad.

Y otra palabra que define a los futbolistas españoles es camaradería, graficada con una fotografía de Orestes y Pílades, una escultura romana en mármol, copia de un original griego, que representa a los inseparables amigos Orestes y Pílades, protagonistas de la mitología griega. Uno de ellos apoya la mano sobre el hombro del otro en un gesto de protección y lealtad, precisamente el detalle que aparece en el recorte que compartieron.

Aunque hay otros conceptos como superación, lucha, esfuerzo o motivación, el posteo cierra con El Greco y su Retrato de un caballero (también conocido como Retrato de un caballero desconocido), pintado hacia 1600-1605. El hombre no identificado, vestido de negro, con una gran lechuguilla blanca y la característica mirada intensa de los retratos tardíos de El Greco, sigue siendo objeto de debate: algunos especialistas han sugerido que podría tratarse de Miguel de Cervantes, aunque no existe consenso ni pruebas concluyentes.

La respuesta del Malba

No menos ocurrente, el equipo de prensa del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires acaba de proponer sus propias palabras y obras de arte regional para caracterizar a la selección argentina de fútbol, que se medirá con la española el domingo. Acá van las nuestras, @museoprado. 10 palabras que explican por qué Argentina está en la final del Mundial 2026, propusieron.

El Malba identifica al seleccionado que dirige Lionel Scaloni y comanda Leo Messi con la palabra aguante sobre una fotografía de la magnífica obra de Pablo Suárez titulada Exclusión, que muestra a un joven viajando en tren a toda velocidad, pero colgado del estribo porque no pudo ingresar al vagón. Fue realizada en el año 1999 y pertenece a su serie Narciso plebeyo, con la que el artista denunció las desigualdades sociales y la violencia estructural de las grandes ciudades.

Con Una drola (acuarela y grafito sobre papel), de Alejandro Xul Solar, evocan la mística del conjunto enlazándola con el universo simbólico que el artista construyó a partir de sus intereses por la astrología, las religiones comparadas, las lenguas inventadas y el esoterismo. Y con un detalle de La D.J., de Fernanda Laguna, refieren al "corazón" de los argentinos en la cancha de la mano de una artista, una de las figuras centrales del arte contemporáneo argentino desde fines de los años noventa, que desarrolla una obra atravesada por el universo afectivo, la cultura pop, el feminismo y la vida cotidiana.

Una fotografía de Marcos López de la colección Costantini, que muestra a cinco hombres almorzando al aire libre y que el artista tituló Asado en Mendiolaza, representa la palabra amistad. El rosarino es uno de los principales referentes de la fotografía latinoamericana contemporánea y se hizo célebre por su estética del "subrealismo criollo": imágenes saturadas de color, humor e ironía que reinterpretan escenas cotidianas y estereotipos de la identidad argentina.

No podía faltar el impactante Manifestación, de Antonio Berni, poblado por una muchedumbre que reclama pan y trabajo, con el que sumaron el concepto de pueblo. Pintada en 1934, la obra es considerada uno de los hitos del Nuevo Realismo argentino. Berni la realizó en plena crisis económica de los años treinta y convirtió a los trabajadores, los desocupados y la protesta social en protagonistas de una pintura monumental que hoy es una de las piezas más emblemáticas de la colección permanente del Malba.

Con el cuadro Tiempos de Guerra, de Pablo Suárez, pintado en 1982, de indudable referencia a la Guerra de Malvinas, sumaron la idea de memoria. Realizada durante el conflicto bélico, la obra refleja el clima de incertidumbre y violencia de aquellos meses y forma parte de la producción crítica con la que Suárez exploró, desde la pintura y la escultura, las tensiones políticas y sociales de la Argentina contemporánea.

Con el simpático juego que establece Ella y yo, de Liliana Maresca, protagonizado por dos huevos, refirieron alElla y yo, de Liliana Maresca Figura clave del arte argentino de los años ochenta y comienzos de los noventa, Maresca desarrolló una producción que desdibujó los límites entre instalación, performance, fotografía y escultura, siempre atravesada por una fuerte reflexión sobre el cuerpo, la identidad y el deseo.

Para la palabra ritmo se sirvieron de La canción del pueblo, de Emilio Pettoruti. Pintada en 1927 durante el período europeo del artista, la obra de Pettoruti sintetiza algunas de las búsquedas cubistas y futuristas que marcaron su producción, con figuras geométricas, planos fragmentados y una construcción visual que sugiere musicalidad y movimiento. Es una de las piezas fundamentales del arte moderno argentino.

Y para locura, eligieron una obra sin título de Jorge de la Vega, realizada en 1971, el año de su muerte. Integrante del grupo Nueva Figuración, De la Vega desarrolló en sus últimos años un lenguaje poblado de personajes deformados, humor, absurdo y crítica social, en una de las propuestas más renovadoras del arte argentino de la década de 1960.

La décima palabra es Messi y la obra de arte es un meme o un sticker que recorre millones de celulares en el mundo.

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