La encomienda
La terminal de Paso de los Libres huele a gasoil y a chipá recalentado. Julio llegó a las dos y cuarto; el colectivo de Porto Alegre figuraba en el pizarrón para las cuatro, pero en la frontera el pizarrón es una hipótesis. Se sentó en el banco anara
La terminal de Paso de los Libres huele a gasoil y a chipá recalentado. Julio llegó a las dos y cuarto; el colectivo de Porto Alegre figuraba en el pizarrón para las cuatro, pero en la frontera el pizarrón es una hipótesis. Se sentó en el banco anaranjado más cercano a la puerta de encomiendas: […]