Cómo se gestó la sábana símbolo de un profundo sentimiento argentino que contempló el mundo
En diálogo con los colegas de TN, el hincha que ideó la bandera de Las Malvinas son argentinas contó cómo improvisó el mensaje en la previa del histórico triunfo ante Inglaterra y cómo logró que llegara a las manos de los jugadores de la Selección.
En diálogo con los colegas de TN, el hincha que ideó la bandera de Las Malvinas son argentinas contó cómo improvisó el mensaje en la previa del histórico triunfo ante Inglaterra y cómo logró que llegara a las manos de los jugadores de la Selección.
El creador se llama Santiago cuyo apellido prefirió mantener en reserva y reveló que armó la bandera el mismo día del partido, en la habitación del hotel donde se hospedaba.
La hicimos el mismo día del partido, fuimos a una tienda cercana, compramos pintura barata y un pincel por menos de US$10, relató.
Una sábana de hotel convertida en bandera
Santiago detalló que la bandera nació de un recurso mínimo pero cargado de simbolismo: Volvimos al hotel, agarramos la sábana de la cama, la cortamos a la mitad, la tiramos al piso y la pintamos, explicó.
Según contó, la intención era enviar un mensaje no solo a los argentinos, sino también al resto del mundo: que la causa Malvinas siga presente y visible en cada rincón del planeta.
En ese sentido, subrayó que buscaba hacerle llegar a todos que las Malvinas son argentinas, aprovechando la enorme vidriera global del cruce de semifinales.
Cómo burló los controles para entrar el trapo
A pesar de las fuertes medidas de seguridad y de la advertencia de que no se permitían mensajes o imágenes vinculadas a lo sucedido en 1982, Santiago se las ingenió para ingresar la bandera al estadio.
La doblé hasta donde pude, la metí en mis partes íntimas para pasar los controles y al final pudimos entrar, confesó sobre el arriesgado método que utilizó para sortear las revisiones.
Una vez consumada la victoria de Argentina, el joven no dudó: sacó la bandera de su pantalón y la exhibió frente a los jugadores de la Selección, que se acercaron a festejar con la hinchada ubicada detrás del arco.
De la tribuna al césped y al mundo
Santiago recordó el momento exacto en que el mensaje llegó a los protagonistas: Cuando vi a Montiel, se la tiré y la agarró. Se la pasó a Lo Celso, que fue el primero que la mostró, contó.
En cuestión de minutos, varios jugadores se sumaron a la escena y festejaron la victoria sosteniendo la bandera con la leyenda que dio la vuelta al mundo.
Cuando vi que Lo Celso la abrió y sus compañeros la tenían en la cancha, sentí una alegría que no puedo explicar en palabras. Cómo un pedazo de sábana podía significar tanto para todos los argentinos, detalló, todavía conmovido.
Y añadió sobre la repercusión global: Fue una locura, nunca imaginé que iba esa bandera a dar la vuelta al mundo por una simple idea loca que tuvimos en el hotel, reconoció.
Pese a que las tribunas no estaban divididas en sectores, remarcó que no se registraron incidentes: Por suerte no hubo problemas porque la mayoría éramos todos argentinos los que estábamos atrás del arco, señaló.
Presente en la final, pero sin nueva bandera
De cara al cierre del Mundial, Santiago aseguró que estará en la final ante España el próximo domingo a las 16:00, tal como lo hizo en todos los partidos del equipo nacional.
Sin embargo, aclaró que no repetirá la experiencia de la bandera improvisada: Ya tengo entrada y fui a todos los partidos, pero no voy a hacer otra bandera. Tengo la mía del Gauchito Gil y ojalá nos pueda ayudar a ganar la cuarta estrella, cerró.