Bellingham coherente: Fue un privilegio jugar contra Messi
En la caliente Semifinal del Mundial entre Inglaterra y Argentina en Atlanta, Jude Bellingham relativizó el cruce verbal que mantuvo con Lionel Messi y aseguró que el episodio fue sobredimensionado por las redes sociales y los medios. En el Mercedes-
En la caliente Semifinal del Mundial entre Inglaterra y Argentina en Atlanta, Jude Bellingham relativizó el cruce verbal que mantuvo con Lionel Messi y aseguró que el episodio fue sobredimensionado por las redes sociales y los medios.
En el Mercedes-Benz Stadium, ambas selecciones protagonizaron un duelo de alto voltaje futbolístico y emocional. El conjunto inglés, dirigido por Thomas Tuchel, se adelantó con un gol de Anthony Gordon a los 55 minutos, pero los actuales campeones del mundo lo dieron vuelta en el cierre gracias a los tantos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez.
En ese contexto, el enfrentamiento entre Bellingham, de 23 años, y Messi, de 39, acaparó la atención, luego de que las cámaras captaran una discusión entre ambos referentes tras una falta sancionada en la primera mitad.
El episodio, que se viralizó rápidamente en redes sociales, mostró a la estrella del Real Madrid y al capitán argentino intercambiando palabras y miradas en tono elevado. Leo respondió con una mueca sarcástica y un gesto con la cabeza tras la intervención del árbitro Ismail Elfath, mientras Bellingham se retiró del lugar luego de pronunciar la última frase del cruce.
La versión de Bellingham sobre el cruce con Messi
Consultado por la prensa sobre la naturaleza de ese intercambio, Bellingham ofreció una versión apaciguadora. En realidad estábamos hablando de una falta, pero no fue nada grave en absoluto, afirmó el mediocampista en zona mixta.
Y agregó: Estoy seguro de que cada quien hará lo suyo y le dará mucha importancia, pero no, en realidad no fue nada del otro mundo, remarcó, aludiendo a la repercusión que tomó la escena.
Según el futbolista, el intercambio se limitó a una diferencia de criterios respecto de una infracción anterior: Pensé que había sido falta antes y él dijo: ¿Y qué hay de la que me hicieron a mí? Y yo solo le dije: Eres lo suficientemente fuerte como para aguantarlas, detalló.
El propio Bellingham insistió en que la escena no trascendió el ámbito deportivo y que la magnitud que adquirió en redes sociales fue exagerada. No hubo ninguna disputa o problema entre nosotros, subrayó.
Respeto y admiración hacia el capitán argentino
Lejos de alimentar la polémica, el mediocampista inglés no dudó en recalcar su admiración por el capitán albiceleste. Es un privilegio jugar contra él. Obviamente estoy en el equipo perdedor, duele mucho, pero es un privilegio jugar contra uno de los mejores, destacó.
De este modo, Bellingham buscó cerrar cualquier lectura de conflicto personal con Messi y enmarcó el cruce en la tensión propia de una semifinal mundialista.
Una semifinal de máxima tensión y remontada argentina
El desarrollo del partido estuvo marcado por la intensidad táctica y la fricción. El equipo comandado por Thomas Tuchel logró neutralizar los circuitos de juego argentinos durante gran parte de la primera mitad, imponiendo su plan de presión y orden defensivo.
Sin embargo, la reacción del conjunto dirigido por Lionel Scaloni en el tramo final revirtió el resultado y selló el pase a la final, que se disputará el domingo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey frente a España.
El clima de tensión no se limitó al intercambio entre Bellingham y Messi. El mediocampista inglés también protagonizó un fuerte choque físico con Valentín Barco al finalizar el partido, en una postal más del ambiente competitivo que se mantuvo hasta el último minuto.
La semifinal ratificó el nivel de exigencia de la máxima cita futbolística y dejó a la Selección argentina a un paso del bicampeonato.
Tras la clasificación, Messi destacó el temple del equipo para revertir el marcador y mantener viva la ilusión de conquistar nuevamente el título mundial. Por su parte, Bellingham optó por restarle dramatismo al episodio viral, resaltando el respeto profesional hacia uno de los grandes referentes históricos del fútbol.