La ducha tradicional empieza a perder protagonismo: el cambio que cada vez más arquitectos eligen para los baños modernos
La bañera exenta se convirtió en una de las protagonistas del diseño de interiores. Cada vez más arquitectos la incorporan para transformar el baño en un ambiente pensado para el descanso y el bienestar.
Durante años, el baño fue uno de los ambientes más funcionales del hogar. Sin embargo, las tendencias en diseño de interiores comenzaron a cambiar y cada vez más arquitectos buscan convertirlo en un espacio destinado al relax, con materiales cálidos, iluminación tenue y elementos decorativos que aportan confort.
En ese contexto, la bañera exenta, un modelo que durante mucho tiempo estuvo asociado a hoteles o viviendas de gran tamaño, empezó a ganar protagonismo en proyectos residenciales y se consolidó como una de las principales tendencias para los baños modernos.
Qué es una bañera exenta y por qué está de moda
A diferencia de las bañeras tradicionales, la bañera exenta no necesita estar empotrada ni rodeada por estructuras de mampostería. Se instala de manera independiente y, gracias a su diseño, funciona como una pieza decorativa que se convierte en el punto focal del baño.
Los modelos más buscados presentan líneas curvas, terminaciones mate y colores neutros, características que combinan con estilos como el minimalismo, el japandi y el diseño contemporáneo.
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Un baño pensado para relajarse
Los especialistas en interiorismo explican que la tendencia actual apunta a crear ambientes que transmitan calma y bienestar, por lo que el baño dejó de concebirse únicamente como un espacio funcional.
Para lograr ese efecto, además de la bañera exenta, suelen incorporarse:
- Iluminación indirecta.
- Revestimientos de piedra o madera.
- Griferías negras o metálicas.
- Tonos arena, beige y gris claro.
- Plantas y otros elementos naturales.
El objetivo es transformar el baño en un ambiente pensado para desconectarse de la rutina diaria.
¿La bañera reemplaza a la ducha?
Aunque esta tendencia ganó fuerza en los últimos años, los arquitectos aclaran que la bañera no reemplaza necesariamente a la ducha tradicional.
En la mayoría de los proyectos modernos, ambos sistemas conviven. La ducha continúa siendo la opción más práctica para el uso cotidiano, mientras que la bañera queda destinada a momentos de descanso y relajación.
En viviendas con mayor superficie, incluso, es cada vez más habitual que ambos espacios estén separados.
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Qué tener en cuenta antes de instalar una bañera exenta
Antes de incorporar una bañera exenta, los especialistas recomiendan evaluar distintos aspectos técnicos para evitar inconvenientes durante la instalación.
Entre los principales se encuentran:
- El espacio disponible.
- La resistencia del piso al peso de la bañera llena.
- Las conexiones de agua y desagüe.
- La capacidad del sistema de agua caliente de la vivienda.
En departamentos, además, cualquier modificación importante debe realizarse teniendo en cuenta las características constructivas del edificio y, cuando corresponda, las normas del consorcio.