Descubrieron al primer matemático maya identificado por su nombre: dejó una fórmula escrita hace 1.200 años
Un equipo de arqueólogos descifró el nombre del creador de fórmulas astronómicas y ciclos de tiempo que fue hallado en Xultún, Guatemala, en 2010. Es la primera vez que se reconoce a un científico maya del período Clásico por su obra.
Las matemáticas y la astronomía ocuparon un lugar central en la vida de los mayas clásicos y sus conocimientos quedaron plasmados en monumentos, murales y textos glíficos.
Un reciente hallazgo en el sitio arqueológico de Xultún, en el noreste de Guatemala, permitió identificar al autor de una fórmula calendárica pintada sobre una pared y firmada por su autor: Sak Tahn Waax, traducido como Zorro de Pecho Blanco, según un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Cambridge en la revista Antiquity.
La inscripción, conocida como Texto 19, fue descubierta en 2010 en la estructura 10K-2, una pequeña cámara mural utilizada por eruditos y escribas mayas durante el siglo VIII.
Allí, entre retratos de figuras sentadas y decenas de microtextos, apareció una secuencia de cálculos astronómicos inéditos, acompañados por la firma del autor. Se trata del único caso conocido en el que un científico maya del período Clásico se atribuyó directamente el mérito de su trabajo intelectual.
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El mural de Xultún: un taller de ciencia y escritura
La cámara mural de la estructura 10K-2 funcionó como un espacio de trabajo para especialistas que elaboraban códices, libros confeccionados con papel de corteza y enseñaban cálculos calendáricos. Las paredes estaban cubiertas de retratos de hombres con títulos personales y de textos pintados sobre parches de yeso, muchos de ellos dedicados a la predicción de ciclos celestes y la reconciliación de calendarios.
En total, los arqueólogos identificaron 52 textos en la sala, la mayoría centrados en fórmulas astronómicas y ciclos de tiempo. A diferencia de las inscripciones monumentales, estos textos rara vez mencionan nombres propios o hechos históricos, lo que refuerza la idea de que la cámara era un laboratorio intelectual más que un espacio ceremonial.
El estado de conservación de los murales representó un desafío: las imágenes y glifos estaban muy deteriorados por el paso del tiempo, pero gracias a técnicas de escaneo, fotografía multiespectral y procesamiento digital, el equipo logró reconstruir la secuencia completa del Texto 19 y confirmar la autoría de Sak Tahn Waax.
La fórmula que une Venus, Marte y el calendario maya
El Texto 19 presenta una secuencia de fechas y cálculos que combinan seis unidades de tiempo fundamentales para los mayas:
- Uinal (20 días)
- Tzolkin (260 días)
- Tun (360 días)
- Haab (365 días)
- Ciclo de Venus (584 días)
- Ciclo de Marte (780 días)
Todos estos intervalos están organizados dentro de un conteo total de 2920 días, equivalente a ocho años solares o cinco ciclos de Venus, un número clave en la astronomía maya.
La fórmula, con forma de L invertida de 11 glifos, muestra cómo los mayas agrupaban y relacionaban los ciclos planetarios y calendáricos en patrones matemáticos complejos.
El autor, Sak Tahn Waax, no solo calculó estos intervalos, sino que dejó su nombre al final del texto, utilizando la partícula citativa cheheen, que puede traducirse como así dice.
Firmar una obra matemática era un gesto inédito en la cultura maya clásica, donde las inscripciones solían celebrar a líderes y linajes, pero rara vez a científicos o eruditos. La atribución directa convierte a Sak Tahn Waax en el primer matemático-astrónomo maya identificado por su trabajo.
El hallazgo no solo incorpora un nombre indígena a la historia de la ciencia, sino que también demuestra que hace más de 1.200 años los mayas desarrollaban complejos cálculos astronómicos y matemáticos cuyos autores podían dejar registrada su propia firma.