Francia aprobó la ley que legaliza la muerte asistida - TN24
La Asamblea Nacional de Francia aprobó este miércoles la primera ley que legaliza la muerte asistida para pacientes con enfermedades graves e incurables.
La Asamblea Nacional de Francia aprobó este miércoles la primera ley que legaliza la muerte asistida para pacientes con enfermedades graves e incurables. La iniciativa recibió 291 votos a favor y 241 en contra, poniendo fin a un debate impulsado hace más de tres años por el presidente Emmanuel Macron.
Tras la aprobación, Macron destacó que la norma representa el cumplimiento del compromiso asumido en 2022 de abrir el debate sobre el final de la vida y sostuvo que el texto fue construido a partir del «diálogo, la escucha y el debate».
Con esta decisión, Francia se suma al grupo de países que regulan la ayuda para morir, entre ellos Bélgica, Países Bajos, Suiza, Canadá y Uruguay.
Quiénes podrán acceder
La ley establece que podrán solicitar la muerte asistida las personas mayores de edad con nacionalidad francesa o residencia estable en el país que padezcan una enfermedad grave e incurable, en fase avanzada o terminal, y que sufran un dolor físico o psicológico constante que no pueda aliviarse o resulte insoportable.
Además, el paciente deberá estar en condiciones de expresar su voluntad de manera libre e informada.
El procedimiento contempla un período mínimo de reflexión de dos días antes de confirmar la solicitud. Luego, el médico deberá emitir una decisión fundamentada en un plazo máximo de 15 días.
La norma también incorpora una cláusula de conciencia para que los profesionales de la salud puedan negarse a participar del procedimiento.
Un debate que sigue abierto
Hasta ahora, la legislación francesa prohibía la eutanasia activa, aunque permitía a los pacientes rechazar tratamientos considerados una «obstinación irrazonable» para prolongar la vida.
El texto evita utilizar los términos «eutanasia» y «suicidio asistido», una decisión que buscó generar mayor consenso político y social en torno a una temática que continúa dividiendo opiniones, especialmente dentro del ámbito médico.
Tras la aprobación parlamentaria, el primer ministro Sébastien Lecornu anunció que recurrirá al Consejo Constitucional para garantizar que la aplicación de la ley respete los principios establecidos por la Constitución francesa, en particular el de la dignidad humana.