IBM se desplomó 25% en Wall Street por un mal trimestre - Informe Digital
Krishna admitió que la compañía no cumplió expectativas y el mercado castigó el golpe más fuerte desde 1987.
IBM sufrió el martes una caída histórica en Wall Street después de admitir que sus resultados preliminares del segundo trimestre fiscal quedaron por debajo de lo esperado. La acción llegó a desplomarse 25% y, en el premercado del miércoles, apenas recuperaba 1,2%.
Según publicó Elonce, la empresa informó ingresos por USD 17.200 millones para el trimestre cerrado en junio, apenas 1% más que un año atrás. El dato no alcanzó para calmar al mercado y reavivó las dudas sobre el ritmo de adaptación de la firma en plena transición tecnológica.
En una carta a los inversores, el director ejecutivo Arvind Krishna fue directo: Este trimestre flaqueamos. No nos adaptamos ni actuamos con la suficiente rapidez, reconoció al explicar que varios acuerdos importantes no se cerraron a tiempo y concentraron buena parte del desvío.
La acción llegó a tocar los 216,8 dólares y marcó la peor jornada para IBM desde el 19 de octubre de 1987, cuando había retrocedido 23,7%. En los primeros minutos de la rueda, la baja ya superaba el 24%, después de un premercado que anticipaba un golpe fuerte.
La presión de la IA y el freno en los mainframes
La compañía atribuyó el traspié a un cambio en los hábitos de inversión de sus clientes corporativos. En lugar de sostener compras de productos tradicionales de mayor margen, como los mainframes y el software asociado, muchas empresas priorizaron infraestructura vinculada a inteligencia artificial.
IBM también señaló que hacia fines de junio varios clientes adelantaron compras de hardware por temor a subas de precios, lo que alteró el flujo habitual de ventas y golpeó especialmente a la línea Z. La firma había iniciado el lanzamiento de su nuevo ordenador central z17 con la expectativa de completar el proceso en el trimestre, pero el resultado quedó por debajo de sus previsiones internas.
Krishna sostuvo además que el menor rendimiento de la línea Z y del software asociado, sobre todo en Procesamiento de Transacciones, explicó parte del desvío. En paralelo, la división de infraestructura cayó 7% en ingresos, el software subió 5% y Red Hat avanzó 11%, uno de los pocos segmentos con crecimiento firme.
La empresa sumó otro factor de presión: los problemas vinculados a ciberseguridad demoraron o frenaron acuerdos relevantes durante el trimestre. En un mercado cada vez más exigente con la infraestructura digital, la reacción dejó expuesta la fragilidad de las tecnológicas tradicionales frente al nuevo ciclo de inversión dominado por la inteligencia artificial.