La inflación de junio fue 1,9% y el índice viejo la dejó más baja - Informe Digital
Con la canasta actualizada, Equilibra calculó 2,1% para junio y reavivó el debate por la metodología que el Gobierno frenó.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación de junio fue de 1,9%, pero el dato habría sido algo más alto si se hubiera aplicado la canasta actualizada que el Gobierno postergó. La diferencia vuelve a poner en foco el peso real de servicios, transporte y tarifas en el índice oficial.
El Ejecutivo había anunciado a comienzos de año la actualización metodológica del Índice de Precios al Consumidor (IPC), pero la frenó en febrero, al mismo tiempo que se conocían los datos de enero. Esa decisión derivó en la renuncia de Marco Lavagna, entonces director del Indec. El nuevo esquema daba más incidencia a rubros que hoy explican buena parte del gasto de los hogares.
Según Equilibra, con el IPC ajustado por la ENGHo 2017/18 la inflación de junio habría sido de 2,1% y el acumulado del primer semestre, de 18,0%, frente al 16,8% que muestra el Indec. La consultora aclaró que la estimación se hizo con la mayor apertura posible del IPC nacional y base 2025=100; a nivel de 12 capítulos, el alza habría sido de 2,0%.
La canasta que no se llegó a usar
La revisión postergada reemplazaría la canasta de consumo basada en datos de 2004 por otra construida a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018. No implicaba una medición nueva, sino una forma más fiel de reflejar cómo consumen hoy los hogares argentinos.
Los cambios más fuertes estaban en la ponderación de los rubros. Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles habría pasado del 9,4% al 14,5% de la canasta. Transporte subiría del 11% al 14,3%, con más peso para combustibles y pasajes. Comunicaciones también ganaría participación, del 2,8% al 5,1%. En sentido inverso, Alimentos y bebidas bajaría del 26,9% al 22,7%.
Esa diferencia no es menor: una canasta con más peso en servicios tiende a mostrar una inflación más alta en meses de aumentos tarifarios. Por eso, el índice actualizado habría captado con mayor intensidad las subas registradas durante el año, en especial después del proceso de recomposición impulsado por la administración libertaria.
El dato también tiene impacto directo en la política económica. El índice oficial es la referencia que usa el Gobierno para definir el ritmo de ajuste mensual de las bandas cambiarias. Una inflación más alta habría modificado esas señales y también las expectativas sobre la desaceleración que el equipo económico busca mostrar al mercado.
A la vez, el IPC vigente se utiliza para calcular los aumentos mensuales de jubilaciones, pensiones y programas sociales de la Anses. En ese esquema, una variación mayor implicaría actualizaciones más altas para jubilados, pensionados y beneficiarios de planes sociales.
La desaceleración siguió en junio
Más allá de la discusión metodológica, el Indec informó que la inflación de junio fue de 1,9%, con una suba interanual de 33,5% y un acumulado de 16,8% en el primer semestre. El dato confirmó la desaceleración que venía mostrando el proceso inflacionario desde abril.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que fue el registro más bajo en diez meses. Dijo además que la inflación núcleo fue la menor desde julio del año pasado y destacó la baja en alimentos y bebidas no alcohólicas, que marcó 1,3%.
Caputo también señaló que Prendas de vestir y calzado subió 0,4% y que esa división mostró una variación interanual de 11,9%. Según agregó, la media móvil de tres meses cayó 0,5 puntos porcentuales respecto de mayo y quedó en el nivel más bajo desde octubre del año pasado.
El IPC Núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, avanzó 1,6%, impulsado por pan y cereales, medicamentos y alquileres. Entre los estacionales, el alza fue de 3,4%, con subas en verduras y servicios turísticos, mientras que las frutas bajaron. Los regulados crecieron 2,3%, por aumentos en electricidad y transporte público.
Por rubros, Recreación y cultura encabezó las subas con 4,2%, empujada por paquetes turísticos. Le siguió Vivienda, agua, electricidad, gas y combustibles, con 3,3%. Las menores variaciones se dieron en Comunicaciones y en Prendas de vestir y calzado, con 0,9% y 0,4%, respectivamente.
En las regiones Pampeana, Noroeste y Cuyo, la mayor incidencia vino de Alimentos y bebidas no alcohólicas, por verduras y pan y cereales. En el Gran Buenos Aires, Noreste y Patagonia, el mayor impacto se dio en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, por electricidad y alquileres. En el Noreste también subió el gas en garrafa, y en el GBA influyeron las expensas, afectadas por sumas no remunerativas para encargados de edificios y por el adicional del 20% previsto en la normativa vigente.