Rusia bajo sospecha por una campaña digital a favor de la AfD - Informe Digital
Alemania detectó desinformación en redes antes de las regionales y teme una injerencia para favorecer a la extrema derecha.
La escalada de desinformación en redes sociales detectada en las últimas semanas encendió alarmas en Alemania: autoridades y activistas la vinculan con un intento de influir en las elecciones regionales de septiembre. La sospecha apunta a operaciones rusas y abre un nuevo frente en la disputa por el voto en el este del país.
En Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Alternativa para Alemania (AfD) lidera las encuestas y busca por primera vez gobernar un estado regional desde 1945. Ese avance, en una fuerza prorrusa y antiinmigrante, sería un golpe para la coalición del canciller Friedrich Merz y un quiebre político de alto impacto en Alemania.
A medida que se acercan los comicios, se multiplicaron las publicaciones engañosas en X, TikTok y Bluesky. Según grupos de monitoreo y diputados alemanes, el objetivo sería beneficiar a la extrema derecha y erosionar la confianza en los partidos tradicionales, en una maniobra que atribuyen a Rusia.
Las sospechas se apoyan en la aparición de cuentas falsas y en la difusión de acusaciones de corrupción contra rivales de AfD y BSW, un pequeño partido de extrema izquierda también señalado como prorruso. Las operaciones usaron versiones falsificadas de medios reconocidos, como AFP, ARD y Deutsche Welle, para amplificar el alcance de la desinformación.
La organización Antibot4Navalny, un colectivo anónimo que lleva el nombre del opositor ruso asesinado, documentó dos campañas desde junio. No hay otra explicación plausible, sostuvo un activista del grupo en diálogo con la AFP, al comparar esas maniobras con la operación Matryoshka, ya vinculada al Kremlin.
El gobierno alemán evitó pronunciarse directamente sobre esa operación, aunque admitió que las operaciones de manipulación de información constituyeron durante mucho tiempo una amenaza diaria. La cautela oficial busca no amplificar, sin querer, el efecto de estas campañas.
Konstantin von Notz, diputado de Los Verdes y vicepresidente del comité de supervisión de inteligencia, fue más lejos en diálogo con la AFP: La narrativa que se difunde desde Rusia a Alemania, con un presupuesto millonario, es luego retransmitida deliberadamente por la AfD de forma selectiva. También cuestionó la falta de reacción del gobierno y pidió respuestas más firmes.
La embajada rusa rechazó las acusaciones, las calificó de ridículas y advirtió que Alemania y Europa siguen un camino extremadamente peligroso que perjudica a sus ciudadanos. En paralelo, la coalición gobernante, liderada por la CDU/CSU y el SPD, denuncia con frecuencia una guerra híbrida de Moscú, que incluiría espionaje y sabotaje además de propaganda.
El servicio nacional de inteligencia (BfV) confirmó estar al tanto de la campaña digital y de sus similitudes con operaciones rusas, aunque por ahora no anunció medidas concretas. Marc Henrichmann, presidente del comité de supervisión de inteligencia y diputado de la CDU, advirtió que una respuesta torpe podría terminar dándole más visibilidad al operativo y reclamó más poder para los servicios de inteligencia.
Desde la AfD, la respuesta fue de rechazo. Ulrich Siegmund, principal candidato del partido en Sajonia-Anhalt, dijo a la AFP: Buscar un entendimiento razonable con otro país no significa que estés trabajando para conseguirlo. También defendió la compra de energía rusa barata y la reducción del gasto en Ucrania e inmigración.
Entre sus simpatizantes, la idea de Rusia como aliado natural sigue presente. Hans-Joachim Dietrich, camionero jubilado, expresó a la AFP: Creo que debemos defender con más firmeza, incluso dentro de la AfD, que Rusia es nuestro aliado natural.
Henrichmann advirtió sobre el riesgo de una guerra cognitiva impulsada desde Moscú, destinada a sembrar miedo y división en Alemania, en un contexto de reformas militares y apoyo a Ucrania frente a Rusia.
No hay duda: la AfD es el portavoz del presidente ruso Vladimir Putin en Alemania y está explotando conscientemente estas narrativas, afirmó el legislador. Aun así, tanto él como activistas admiten que el alcance de la campaña sigue siendo limitado, aunque insisten en que la vigilancia debe continuar para proteger el proceso democrático.
(Con información de AFP)