Contacto

Volver a la portada
Policiales,Edición impresa
El dia La Plata 15/07/2026 03:56 4 min de lectura

Insultos, amenazas y escándalo en el juicio por Diego Maradona | El Dia

La pelea entre Burlando y Oneto obligó a suspender momentáneamente la audiencia y requirió la intervención de la Policía

Insultos, amenazas y escándalo en el juicio por Diego Maradona | El Dia
Foto: El dia La Plata

El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona vivió ayer una de sus jornadas más explosivas desde que comenzó el debate oral. Lo que debía ser una audiencia centrada en la declaración de un custodio del exfutbolista derivó en un escándalo sin precedentes: gritos, insultos, desafíos, un cuarto intermedio de urgencia y un enfrentamiento cara a cara entre los abogados Fernando Burlando y Francisco Oneto que estuvo a centímetros de terminar a golpes.

La tensión obligó a la intervención de policías, fiscales y de los propios jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, que suspendieron momentáneamente la audiencia para intentar descomprimir un clima que ya era irrespirable, según revelaron.

El episodio se produjo mientras declaraba Julio César Soria, uno de los custodios que estuvo a cargo de la seguridad de Diego Maradona durante la internación domiciliaria en el country San Andrés, en Tigre. Su testimonio era esperado porque los fiscales buscaban aclarar distintos contactos que mantuvo con Leopoldo Luque, el neurocirujano imputado como uno de los principales responsables por la muerte del Diez.

Sin embargo, la declaración estuvo marcada por respuestas evasivas, reiterados no me acuerdo y contradicciones que despertaron la reacción de las partes.

En ese contexto, Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, pidió al tribunal que le recordara al testigo que estaba declarando bajo juramento y que un falso testimonio podía tener consecuencias. La solicitud fue interpretada por Francisco Oneto, defensor de Luque, como una forma de intimidar al custodio.

La discusión escaló en cuestión de segundos. La amenaza es a tu cliente, le respondió Burlando. La frase desató la furia de Oneto, quien se levantó de su asiento para increpar a su colega. A partir de allí comenzaron los gritos, los insultos y las descalificaciones cruzadas, hasta que los jueces ordenaron un cuarto intermedio.

Pero el conflicto no terminó allí.

ANDÁ AL BAILANDO, PAYASO

Lejos de calmarse, la discusión continuó fuera de la sala de audiencias. En uno de los pasillos de los tribunales de San Isidro, ambos abogados quedaron frente a frente mientras policías, funcionarios judiciales, periodistas y otros letrados observaban una escena que por momentos parecía derivar en una pelea física.

Andá al Bailando, payaso. Payaso de mierda, le gritó Oneto a Burlando, quien respondió tratándolo de gil y desafiándolo verbalmente. Durante algunos segundos la tensión fue máxima y varios presentes se preparaban para intervenir si alguno avanzaba.

Finalmente fue el fiscal Cosme Iribarren quien tomó a Oneto del brazo y logró alejarlo del lugar, mientras los jueces convocaban a ambos abogados para poner fin al incidente. Según trascendió, los magistrados les reprocharon durante varios minutos el comportamiento exhibido en plena audiencia y les advirtieron que no volverían a tolerar una situación semejante. Tras ese llamado de atención, el debate pudo reanudarse.

Paradójicamente, horas después, ambos protagonistas sorprendieron al mostrarse juntos frente a las cámaras. A la salida de los tribunales se saludaron con un apretón de manos y un beso, minimizando lo ocurrido.

UN TESTIGO INCÓMODO

Más allá del escándalo, la audiencia dejó avances en la investigación. Julio César Soria fue el único testigo convocado por la fiscalía y quedó en el centro de la escena por las inconsistencias de su declaración. Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren le exhibieron conversaciones mantenidas con Leopoldo Luque en las que el custodio le prometía cuidarle el trabajo, un intercambio que llamó la atención de la acusación.

Cuando le preguntaron por esos mensajes, Soria respondió que se trataba de un chiste. Sin embargo, durante buena parte del interrogatorio insistió en que no recordaba distintos episodios vinculados con la atención de Maradona durante sus últimos días de vida.

La jornada también estuvo marcada por una nueva intervención de Leopoldo Luque, el neurocirujano y exmédico personal de Maradona, quien volvió a tomar la palabra para reforzar la estrategia defensiva que mantiene desde el inicio del proceso: desligarse de la organización y el control de la internación domiciliaria en la que murió el astro el 25 de noviembre de 2020.

Yo no dirigía ni participaba de ninguno de esos dos grupos, remarcó el médico, quien insistió en que su intervención estaba limitada. También defendió su actuación respecto de uno de los problemas que más preocupaban al entorno de Maradona: el consumo de alcohol. Siempre luché para que deje el alcohol, afirmó, en una frase que sintetizó buena parte de su declaración. El debate continuará mañana con la palabra del psicólogo Carlos Díaz, especialista en adicciones e integrante del equipo que trató a Maradona durante sus últimos días.

El dia La Plata Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por El dia La Plata y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026