Trionda, la primera pelota oficial que debe conectarse a la red eléctrica antes de salir a la cancha
Lejos de ser un simple objeto de cuero, esta pelota se ha transformado en un dispositivo inteligente de alta precisión diseñado para optimizar el arbitraje. Gracias a un chip interno que combina un acelerómetro y un giroscopio, el balón es capaz de registrar de manera milimétrica cada aceleración, rotación, velocidad e impacto sufrido durante el juego.
Por este tema, el especialista en IA, Elisandro Santos, en diálogo con Segundo Round, dijo que "el sensor incorporado mide el movimiento de la pelota, lo que significa que analiza su posición quinientas veces por segundo para detectar hasta el contacto más sutil".
Santos, además, remarcó que "la verdadera magia de esta pelota está en su capacidad de procesamiento y su velocidad de respuesta para la toma de decisiones por parte de los árbitros".