Frase del día de Aurelio Arteta, filósofo español: Es la persona quien merece respeto, y muy a menudo a pesar de sus opiniones
El pensador advirtió sobre el riesgo de confundir el respeto a las personas con la obligación de no debatir sus ideas y defendió la importancia del cuestionamiento en el espacio público.
El filósofo español Aurelio Arteta, profesor de Filosofía Moral y Política de la Universidad del País Vasco, afirma que el respeto es un derecho de las personas, pero no necesariamente de sus ideas, que existen justamente para ser puestas a prueba.
En su libro Tantos temas sin importancia, Arteta desarmó la frase habitual de que todas las opiniones son respetables y explicó que confundir el respeto por el individuo con el respeto por sus ideas puede empobrecer el debate público. Las ideas no deben respetarse. Existen precisamente para ser cuestionadas, afirmó el filósofo, que también abordó este tema en entrevistas y conferencias.
Para Arteta, el verdadero respeto hacia las opiniones ajenas implica confrontarlas y debatirlas, no simplemente colocarlas una al lado de la otra y protegerlas del intercambio. Respetar las opiniones significa confrontarlas, no simplemente ponerlas una al lado de la otra y protegerlas del debate, sostuvo en diálogo con el diario El Español.
El peligro de convertir las ideas en verdades intocables
El filósofo alertó sobre los riesgos de transformar las opiniones en dogmas que no pueden ser discutidos. Según Arteta, cuando alguien cierra una discusión con la frase esa es mi opinión, en realidad está evitando defender su punto de vista y, muchas veces, revela la falta de argumentos sólidos.
Si ese fuera el caso, no necesitaríamos defender nuestras propias opiniones ni atrevernos a cuestionar las de los demás. Todas valdrían lo mismo, lo que, en definitiva, significa que ninguna tendría valor alguno, argumentó.
Arteta explicó que tratar una idea como intocable no es un gesto de respeto, sino una forma de excluirla del debate. En la práctica, una idea que no puede ser cuestionada deja de ser una idea y se convierte en otra cosa.
El trasfondo psicológico: por qué cuesta tanto debatir las propias creencias
El filósofo también abordó el costado psicológico de este fenómeno. Citó al psicólogo Arie Kruglanski, señaló que el cerebro humano tiende a buscar certezas y a evitar la ambigüedad, lo que lleva a aferrarse a creencias y a resistirse a cuestionarlas.
Exigir que una idea sea respetada en vez de debatida puede ser una estrategia para evitar la incomodidad de poner a prueba las propias convicciones. Según Arteta, esta falsa tolerancia no siempre es señal de apertura mental, sino que muchas veces es una forma de proteger la identidad personal y grupal.
El profesor de Yale Dan Kahan también fue citado por Arteta para explicar que, cuando una idea se integra a la identidad de un grupo, cuestionarla se percibe como un ataque personal.
Recuperar el debate: respeto a las personas, no a las ideas
Para Arteta, la clave está en recuperar el debate con respeto, pero dirigiendo ese respeto hacia las personas, no hacia las ideas. Es la persona quien merece respeto, y muy a menudo a pesar de sus opiniones, resumió el filósofo.
Discutir nuestras convicciones, sostiene, es una oportunidad para crecer, aprender y desarrollar humildad intelectual.
Quién es Aurelio Arteta, el filósofo español que cuestiona el respeto a todas las opiniones
Aurelio Arteta Aísa (Sangüesa, Navarra, 1945) es un filósofo y profesor universitario español, doctor en Filosofía y licenciado en Sociología. Fue catedrático de Filosofía Moral y Política en la Universidad del País Vasco hasta su jubilación, en septiembre de 2015.
A lo largo de su trayectoria académica abordó temas vinculados con la ética, la política, la democracia, la responsabilidad individual y colectiva y la tolerancia. También colaboró durante más de tres décadas con artículos de opinión en distintos medios y publicó obras como Tantos tontos tópicos, Mal consentido y La compasión. Apología de una virtud bajo sospecha.