El Gobierno destinó más de US$ 1000 millones en julio para contener al dólar
El Banco Central intensificó las operaciones en futuros y bonos para contener la presión cambiaria y moderar las expectativas de devaluación.
La estabilidad que mostró el dólar en las últimas semanas no respondió únicamente al comportamiento del mercado. Durante julio, el Banco Central reforzó su presencia con operaciones en bonos vinculados al tipo de cambio y contratos de dólar futuro para contener las presiones cambiarias en un período de menor ingreso de divisas.
Tras el aumento superior al 5% registrado en junio, la cotización minorista cerró este lunes en $ 1.505, cinco pesos por debajo de la jornada anterior. Detrás de ese movimiento, el Gobierno profundizó el uso de herramientas financieras con el objetivo de limitar la volatilidad y desalentar expectativas de una devaluación.
Los datos de la consultora PPI muestran que la cartera oficial de bonos dollar linked pasó de US$ 4.997 millones al cierre de junio a US$ 5.367 millones en los primeros días de julio. En paralelo, la posición vendida en el mercado de futuros avanzó de US$ 650 millones a US$ 1.692 millones, reflejando una participación mucho más activa de la autoridad monetaria.
Las proyecciones del mercado siguen ubicando al dólar mayorista por encima del valor actual. Mientras la cotización ronda los $ 1.482, los contratos anticipan valores cercanos a $ 1.493 para julio y $ 1.520 para agosto.
En paralelo, el Gobierno anunció un esquema financiero destinado a garantizar los vencimientos de deuda previstos para 2027, con la intención de reducir la incertidumbre y reforzar la confianza sobre la capacidad oficial para afrontar eventuales episodios de tensión cambiaria.
En ese marco, el viceministro de Economía, José Luis Daza, sostuvo que el escenario macroeconómico es diferente al de otras etapas y descartó riesgos vinculados al calendario electoral. "Los desequilibrios macro son los que generan crisis, fiscal, externo, bancario. Una elección puede ser un gatillo, pero si no hay desequilibrios, si no está la pólvora, no va a ir a ninguna parte", afirmó en una entrevista con la TV Pública.
Además de operar en bonos y futuros, la entidad modificó su estrategia de acumulación de reservas. Durante gran parte del mes redujo el ritmo de compras respecto del promedio habitual, aunque este lunes volvió a intervenir con una adquisición de US$ 280 millones.
La actividad en el mercado de futuros también ganó intensidad. Los contratos abiertos crecieron desde unos 3,5 millones al inicio del mes hasta casi 4 millones en la actualidad, aunque operadores estiman que el Banco Central todavía utilizó una porción limitada de su capacidad de intervención.
Mientras tanto, el ingreso de dólares del complejo agroexportador continúa por debajo del año pasado. En junio las cerealeras liquidaron US$ 3.000 millones, un 12% más que en mayo, aunque el acumulado del primer semestre alcanzó US$ 13.351 millones, un 13% inferior al registrado en igual período de 2025. La comercialización de soja continúa condicionada por la expectativa de una mejora en la cotización del dólar.
La intervención oficial también tuvo impacto sobre el mercado de pesos. La absorción de liquidez impulsó las tasas de corto plazo a un rango de entre 23% y 34%, mientras el mercado aguarda la próxima licitación del Tesoro para evaluar si vuelve a inyectarse liquidez.