A 237 años de la Toma de la Bastilla, principio de una revolución cuyas ideas se extendieron al continente americano
Hace 237 años se concretaba lo que se denominó Toma de la Bastilla, ocurrida el 14 de julio de 1789 en París. Fue un evento histórico clave que marcó el inicio de la Revolución Francesa y el colapso del Antiguo Régimen. En la fecha mencionada el pu
Hace 237 años se concretaba lo que se denominó Toma de la Bastilla, ocurrida el 14 de julio de 1789 en París. Fue un evento histórico clave que marcó el inicio de la Revolución Francesa y el colapso del Antiguo Régimen.
En la fecha mencionada el pueblo parisino atacó la Bastilla, antigua cárcel real, símbolo de la arbitrariedad del régimen político absolutista. Esta revuelta despojó simbólicamente del poder omnímodo del que gozaba hasta el momento.
A la Revolución Francesa se la denomina madre de las revoluciones, ya que muchos de los elementos de la sociedad, la política y la economía actual provienen de las ideas que se expandieron en ella.
Al momento de iniciarse el proceso revolucionario el monarca que regía los destinos de ese país era Luis XVI, había asumido como soberano a la muerte de su predecesor Luis XV en el año 1774.
En tanto, la sociedad del llamado Antiguo Régimen, era de carácter triestamental y sin movilidad social. Los estamentos privilegiados eran el primero y el segundo, compuestos del clero y la nobleza respectivamente. El tercer estado era el grupo más heterogéneo, compuesto por burgueses, artesanos y campesinos. Estos grupos eran no privilegiados, recordó El Historiador.
Las causas se conjugaron en diferentes dimensiones. Desde el punto de vista político, el absolutismo monárquico imperante era un régimen anacrónico y contrapuesto a las nuevas ideas difundidas por los teóricos de la corriente filosófica conocida como Ilustración. Desde el punto de vista económico, una profunda crisis derivada en primera instancia de la participación francesa en la revolución de las trece colonias de América del Norte contra Inglaterra y paralelamente una mala cosecha que provocó importantes aumentos en el precio del trigo y consecuentemente del pan -importante componente de la dieta francesa de los sectores postergados- contribuyeron a exaltar los ánimos a favor de un cambio.
Las etapas de la Revolución Francesa son tres, apuntó el sitio digital El Historiador. Estas fases corresponden a los órganos gubernativos que detentaban el poder y la forma de gobierno que estaba vigente.
-Primera etapa: Forma de gobierno: monarquía absoluta, desde el 5 de mayo al 14 de julio de 1789. Comienza con la apertura de los Estados Generales.
-Segunda etapa. Forma de gobierno: monarquía constitucional, desde el 14 de julio de 1789 al 20 de septiembre de 1792. Las instituciones de gobierno fueron: la Asamblea Constituyente y la Asamblea Legislativa.
-Tercera etapa. Forma de gobierno: La República, desde el 20 de septiembre de 1792 hasta el 9 de noviembre de 1799. Las instituciones de gobierno fueron: la Convención y el Directorio.
Las consecuencias más importantes de la Revolución Francesa
Comenzó el principio del fin para las monarquías absolutas europeas y el Antiguo Régimen.
Se positivizaron los derechos de las personas.
Se establecieron constituciones que limitaron los poderes de los gobernantes.
Se consolidó el poder de la burguesía.
El feudalismo como sistema económico fue reemplazado por el sistema capitalista.
Surgió el concepto de ciudadano en contraposición al de súbdito, propio del Antiguo Régimen.
Las ideas revolucionarias se extendieron al continente americano.