Comodoro Py: Cinco años de cárcel e inhabilitación perpetua para De Vido y López por coimas en los gasoductos
El Tribunal Oral Federal N° 4 consideró probado que los exfuncionarios kirchneristas cobraron coimas para la ampliación de dos gasoductos en 2004. Es la sentencia del primer gran escándalo que salpicó al gobierno de Néstor Kirchner. El Tribunal Oral
El Tribunal Oral Federal N° 4 consideró probado que los exfuncionarios kirchneristas cobraron coimas para la ampliación de dos gasoductos en 2004. Es la sentencia del primer gran escándalo que salpicó al gobierno de Néstor Kirchner.
El Tribunal Oral Federal N° 4 dictó este mediodía una sentencia histórica en los tribunales de Comodoro Py. El exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y el exsecretario de Obras Públicas, José López, fueron condenados a cinco años de prisión al ser encontrados culpables de los delitos de cohecho pasivo y administración fraudulenta en el marco del “Caso Skanska”, considerado el primer gran escándalo de corrupción del kirchnerismo.
La misma pena de cinco años de cárcel recibió Néstor Ulloa, exgerente general de Nación Fideicomisos S.A. Además, a pedido del fiscal federal Abel Córdoba, el tribunal impuso para todos los condenados la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Los jueces Jorge Gorini, Guillermo Costabel y María Gabriela López Iñiguez notificaron el veredicto de manera virtual a los imputados, quienes siguieron la audiencia desde sus respectivos lugares de detención: De Vido bajo el régimen de arresto domiciliario en Zárate y López desde el penal de Ezeiza.
El modus operandi: coimas, sobreprecios y facturas falsas.
El Caso Skanska se remonta al año 2004, durante la primera presidencia de Néstor Kirchner. La investigación judicial demostró que la constructora de origen sueco acordó con sus competidoras el direccionamiento de las licitaciones y el inflado de costos para adjudicarse las obras de ampliación de los gasoductos Norte y Sur.
Para justificar la salida del dinero destinado a los sobornos de los funcionarios públicos, la empresa montó una ingeniería contable ilegal:
Empresas fantasma: Se utilizaron más de 20 firmas apócrifas.
Servicios inexistentes: Se emitieron facturas falsas por prestaciones que jamás se realizaron.
Perjuicio fiscal: El mecanismo permitió computar los retornos como gastos legítimos del proyecto, generando un perjuicio millonario a las arcas del Estado.
“Los sobornos pagados por los privados y recibidos por los funcionarios constituyeron un beneficio económico ilegal a título personal para ellos pero, en simultáneo, la extracción de dinero de las arcas estatales sin amparo legal alguno”, había argumentado el juez federal Sebastián Casanello al elevar la causa a juicio en 2019.
La prueba clave.
El destino de la causa cambió de manera drástica tras el hallazgo de una grabación interna de la propia compañía constructora. En ese audio, el exejecutivo de Skanska, Javier Azcárate, le confesaba al entonces síndico de la firma, Claudio Corizzo, el pago de los retornos a las autoridades gubernamentales para asegurarse la concesión de las megaobras energéticas.
Con este fallo en primera instancia, la Justicia cierra el círculo sobre el expediente matriz de la corrupción de la obra pública de las últimas dos décadas en la Argentina.
Redacción: Nova Comunicaciones.