Estudiantes de Cerrito lograron que un espacio verde sea reconocido como Lagunita de Garay
Una propuesta elaborada por estudiantes del colegio nacional de Cerrito, en el marco de las actividades de Educación Física impulsadas por el Consejo General de Educación (CGE), dio origen a la ordenanza 1180 que denomina oficialmente Lagunita de Gar
Una propuesta elaborada por estudiantes del colegio nacional de Cerrito, en el marco de las actividades de Educación Física impulsadas por el Consejo General de Educación (CGE), dio origen a la ordenanza 1180 que denomina oficialmente Lagunita de Garay al espacio verde ubicado en la intersección de la ruta nacional 12 y la ruta provincial 8.
La iniciativa, titulada Lagunita de Garay, un espacio que nos une y nos representa, fue desarrollada por adolescentes de tercer año de la escuela secundaria Nº 41, dentro del espacio curricular Educación Física, bajo el eje Vida en la naturaleza y cuidado del ambiente.
Un proyecto escolar que se transformó en política pública local
El proyecto surgió a partir de la necesidad de señalizar y poner en valor un sitio reconocido y apropiado por la comunidad local. Como primeras acciones, las y los estudiantes realizaron tareas de limpieza y concientización ambiental en la zona, promoviendo el cuidado del entorno natural.
Además, la propuesta incluyó un importante trabajo de investigación histórica y recuperación de la memoria colectiva, que fue incorporado al expediente municipal.
Memoria, identidad y homenaje a la familia Garay
El nombre Lagunita de Garay rinde homenaje a la familia de Jorge Garay, vinculada al histórico local gastronómico y comercial Rancho Coscoíno, conocido también como El Coscoíno, que funcionó en las inmediaciones entre 1972 y 1981.
La reconstrucción histórica contó con el aporte de Julio Jacob, exintegrante del área de Obras Públicas municipal, quien brindó información clave sobre la historia del lugar y su relación con la comunidad de Cerrito.
Valor ambiental y nuevas obras para el espacio
El profesor a cargo del proyecto, Nicolás Casalongue, explicó que la iniciativa también pone en valor la importancia ambiental de las lagunas como ecosistemas fundamentales para la biodiversidad, la mitigación de inundaciones, la purificación del agua y el almacenamiento de carbono, aspectos que fueron trabajados en el aula y en territorio.
En este sentido, la ordenanza prevé distintas acciones para mejorar y preservar el espacio, entre ellas la colocación de cartelería informativa y cestos para residuos orgánicos e inorgánicos.
También se proyecta la instalación de un punto solar con agua caliente y carga de dispositivos; la incorporación de bebederos, mesas y bancos; mejoras en la iluminación; y el análisis de factibilidad para construir una bicisenda y un puente hacia la isla central.
Con esta iniciativa, Lagunita de Garay se consolida como un espacio de encuentro, recreación y educación ambiental, y refleja el compromiso de las y los jóvenes de Cerrito con la preservación del patrimonio natural e histórico de su comunidad.