Bodega Norton, en crisis: debe mas de 41 millones de dólares
Bodega Norton atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia. La tradicional empresa mendocina se encuentra en concurso de acreedores con un pasivo superior a los 41 millones de dólares y un total de 367 acreedores que se presentaron ante
Bodega Norton atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia. La tradicional empresa mendocina se encuentra en concurso de acreedores con un pasivo superior a los 41 millones de dólares y un total de 367 acreedores que se presentaron ante la Justicia para reclamar el pago de sus créditos.
El proceso judicial quedó en manos de la jueza Lucía Sosa, quien deberá definir los próximos pasos luego de que la sindicatura verificara las acreencias. Entre quienes reclaman pagos aparecen organismos públicos, bancos, proveedores, trabajadores, exempleados y exdirectivos.
Deuda
La lista incluye entidades financieras como Banco Nación, BBVA, Supervielle, Galicia, Comafi, San Juan, Macro y Santander, además de ARCA, organismos tributarios provinciales y empresas proveedoras de envases, maquinaria e insumos para la industria vitivinícola.
El cuadro financiero es todavía más complejo: según registros del Banco Central citados en la publicación, la compañía mantiene además una deuda superior a los 40.000 millones de pesos con entidades financieras y acumula 355 cheques rechazados, por más de 4.530 millones de pesos.
La crisis se profundizó por la fuerte caída del consumo interno de vino, la rentabilidad en retroceso y un desempeño irregular de las exportaciones. A ese escenario se sumó un conflicto societario entre los herederos de Gernot Langes Swarovski, quien había adquirido la bodega y la transformó en una de las marcas más reconocidas del país.
Negociaciones
Tras su fallecimiento, el control de la empresa quedó en manos de una fundación privada. Las diferencias sobre la conducción provocaron cambios en el directorio, renuncias de ejecutivos y la salida de Michael Halstrick, quien luego inició una demanda laboral y pasó a formar parte de los acreedores.
El cronograma judicial establece que el 4 de agosto vencerá el plazo para presentar impugnaciones, mientras que el 13 de octubre la sindicatura deberá informar cómo avanzan las negociaciones. La resolución definitiva fue prevista para el 19 de febrero de 2027.
La empresa busca ahora alcanzar un acuerdo que le permita ordenar sus cuentas, sostener la actividad y evitar un colapso que tendría impacto directo sobre trabajadores, proveedores y toda la cadena vitivinícola.
Un niño jugaba con un encendedor y provocó un incendio