Israel va a las urnas el 27 de octubre y Netanyahu se juega su futuro - Informe Digital
Será la primera elección nacional desde el ataque de Hamas y llega con el premier bajo presión judicial y política.
Israel celebrará elecciones legislativas el próximo 27 de octubre, en una votación que puede redefinir el futuro político de Benjamin Netanyahu y medir el desgaste de su gobierno tras la guerra en Gaza. Será además la primera elección nacional desde el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023.
La confirmación fue realizada este domingo por las autoridades parlamentarias durante una sesión de la Comisión de la Knéset. La asesora jurídica del Parlamento, Sagit Afik, precisó que el actual Legislativo completará su mandato íntegro y no será disuelto antes de tiempo.
La actual Knéset completará su mandato íntegro y no será disuelta. La fecha de las elecciones sigue siendo la establecida por la ley: el 27 de octubre, afirmó Afik.
El Parlamento iniciará formalmente su receso el 17 de julio, desde cuando comenzará el período electoral. Como no habrá disolución anticipada de la cámara, tampoco será necesario aprobar una ley especial para convocar los comicios.
La elección tendrá un fuerte impacto para Netanyahu, líder del Likud y primer ministro desde diciembre de 2022. A los 76 años, llega a las urnas como el dirigente que más tiempo ocupó el cargo en la historia de Israel, pero también bajo un proceso judicial por presunta corrupción y con el costo político de la guerra todavía abierto.
Las encuestas difundidas en los últimos meses muestran un retroceso del bloque oficialista y ubican entre los principales rivales al ex jefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, además del ex primer ministro Naftali Bennett.
El actual gobierno, considerado el más conservador de la historia israelí, reúne al Likud con partidos ultraortodoxos y fuerzas de derecha nacionalista. Durante toda la legislatura enfrentó tensiones por el servicio militar obligatorio para los judíos ultraortodoxos, un conflicto que se agravó después de que el Tribunal Supremo ordenara en junio de 2024 incorporar a miembros de esa comunidad al Ejército.
La coalición logró sostenerse cuando los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá retiraron su apoyo a una iniciativa opositora para adelantar las elecciones. Ese intento de disolver anticipadamente la Knéset fue rechazado por 61 votos contra 53, lo que permitió al Ejecutivo completar el mandato iniciado a fines de 2022.
La guerra en Gaza también condicionó la agenda política de los últimos meses. La prolongación del conflicto elevó las necesidades de personal de las Fuerzas Armadas, obligó a ampliar el servicio obligatorio y llevó a la movilización de decenas de miles de reservistas.
Además del frente militar, Netanyahu enfrenta cuestionamientos por la seguridad antes del ataque de Hamas y por la conducción posterior de la guerra. Para amplios sectores de la sociedad israelí, el Gobierno no cumplió los objetivos que había fijado al inicio de la ofensiva.
El resultado definirá la composición de los 120 escaños de la Knéset y qué bloque tendrá respaldo suficiente para formar el próximo gobierno. También pondrá a prueba la continuidad de un liderazgo que marcó la política israelí durante más de una década y media.