Las Fuerzas Armadas empiezan a reemplazar los fusiles FAL tras un acuerdo millonario con Israel
El Ministerio de Defensa cerró la compra de los modernos fusiles ARAD 7 por casi 2 millones de dólares en su primera etapa. El contrato prevé un plan de modernización a tres años. En un paso clave para la modernización del equipamiento militar del pa
El Ministerio de Defensa cerró la compra de los modernos fusiles ARAD 7 por casi 2 millones de dólares en su primera etapa. El contrato prevé un plan de modernización a tres años.
En un paso clave para la modernización del equipamiento militar del país, el Ministerio de Defensa de la Nación firmó un contrato con su contraparte de Israel para la compra de fusiles de última generación. De esta manera, las Fuerzas Armadas comenzarán a reemplazar de forma progresiva a los históricos fusiles FAL (Fusil Automático Liviano), un reclamo logístico que llevaba décadas de postergación.
El acuerdo, al que tuvo acceso TN en exclusiva, contempla una primera entrega de 700 fusiles ARAD 7 con accesorios y 167 dispositivos de fogueo. El monto de este desembolso inicial asciende a 1.730.499 dólares. Aunque los plazos formales estipulan que el envío puede realizarse a lo largo de 2026, fuentes oficiales estiman que el armamento arribará al país en las próximas semanas.
Los detalles del contrato y el plan a 3 años.
El documento, sellado formalmente el pasado 28 de junio, abre una ventana de ejecución de tres años. Durante este período, la Argentina tendrá la opción de solicitar armamento por un tope máximo de 12 millones de dólares.
Teniendo en cuenta el primer pago ya realizado, la cartera de Defensa dispone de un saldo restante de 10.269.501 dólares para incorporar futuras tandas de dos variantes específicas:
ARAD 7: Calibre 7,62 mm.
ARAD 5: Calibre 5,56 mm.
Todo el equipamiento es fabricado por la reconocida firma Israel Weapon Industries (IWI), seleccionada por el Ministerio de Defensa israelí como la contratista principal del acuerdo de Estado a Estado.
Como es norma en este tipo de transacciones internacionales, la Argentina se comprometió bajo cláusula de “usuario final” a no vender ni transferir el armamento a terceros países, empresas o entidades. Asimismo, previendo el sensible contexto macroeconómico argentino, el contrato incluye anexos específicos que regulan cómo proceder ante eventuales demoras en los pagos o en las entregas de la mercadería.
Un giro geopolítico y estratégico.
La rúbrica de este contrato, gestionada bajo la conducción de Carlos Presti, no solo responde a una necesidad operativa de las fuerzas, sino que consolida el rumbo en política exterior de la administración de Javier Milei. Desde diciembre de 2023, la Casa Rosada ha priorizado un esquema de alianzas nítido: en primer lugar, Estados Unidos; en segundo término, Israel.
Las negociaciones por los fusiles ARAD se iniciaron formalmente en 2024 bajo la gestión del entonces ministro Luis Petri. Aquellas tratativas incluyeron rigurosas mesas técnicas entre representantes del Estado Mayor Conjunto y delegaciones del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea para evaluar las prestaciones del arma en los distintos teatros de operaciones.
El plan de reequipamiento: Tras años de desinversión, la actual gestión busca activar distintas líneas de negociación para la compra de insumos, vehículos de transporte y tecnología de defensa.
Actualmente, existen diálogos abiertos con diversas potencias internacionales para evaluar la compra de drones, helicópteros y submarinos. No obstante, desde los pasillos oficiales admiten que el regreso de una fuerza de submarinos operativa para la Argentina sigue siendo el objetivo más complejo y lejano, condicionado estrictamente por las restricciones presupuestarias del país.
Redacción: Nova comunicaciones.