Preocupa el endeudamiento de familias y pymes: la Bolsa de Comercio sugirió a Caputo alternativas de alivio en el mercado de capitales
Alcides Balla, presidente de la Bolsa de Comercio de Entre Ríos, le manifestó al ministro la preocupación del sector por los niveles de deuda y morosidad. Destacó los planes bancarios para refinanciar pasivos, pero insistió en que deben bajar las tas
Alcides Balla, presidente de la Bolsa de Comercio de Entre Ríos, le manifestó al ministro la preocupación del sector por los niveles de deuda y morosidad. Destacó los planes bancarios para refinanciar pasivos, pero insistió en que deben bajar las tasas y se debe reactivar el consumo interno. Por Nahuel Amore
Durante su visita por Paraná en junio, el ministro de Economía de la Nación Luis Caputo tomó nota de la realidad de la provincia a partir del panorama que trazaron los representantes de las cámaras empresarias. Allí expusieron, entre otros, el Consejo Empresario de Entre Ríos, la Unión Industrial de Entre Ríos y la Mesa de Enlace, quienes describieron el escenario local, coincidieron en el rumbo y plantearon qué hace falta para mejorar la actividad y rentabilidad.
A su turno también expuso Alcides Balla, presidente de la Bolsa de Comercio de Entre Ríos y uno de los hombres de referencia del entramado financiero local. Según reveló a DOS FLORINES, la preocupación que le trasladó al funcionario de Javier Milei no es otra que la que advierten los informes oficiales del Banco Central: el creciente endeudamiento de las familias y de las pymes, que se agrava ante el aumento de los niveles históricos de morosidad.
En la charla, el ministro Caputo y el gobernador Rogelio Frigerio destacaron que el sistema bancario lanzó planes de refinanciación de deudas para el segmento asalariado, tanto público como privado. De todas maneras, Balla insistió en la necesidad de buscar alternativas, para lo cual sugirió articular acciones para brindar alivio desde el mercado de capitales. Además, no olvidó en advertir por la necesidad de bajar más las tasas y reactivar la demanda interna.
Preocupación: familias y pymes endeudadas
¿Qué preocupación le plantearon a Caputo?
Desde el punto de vista financiero, le planteé que en la Argentina se observa una situación de endeudamiento muy importante, de la familia y las pymes. Él planteó que las empresas más grandes se estaban refinanciando. Pero yo señalé que era muy importante, para poder salir de este estado recesivo, atender el endeudamiento de las familias y las pymes. Ambas tienen importantes diferencias. Por ejemplo, en las familias el crédito de consumo creció con fuerza durante 2025 y 2026, más que nada en los préstamos personales, tarjetas y financiamiento digital. Pero también aumentó la dificultad para pagar.
¿Qué cree que explica esa dificultad de pago?
Si bien el proceso inflacionario fue teniendo una reducción muy importante, no fue acompañada por las tasas, especialmente durante el año pasado. En 2025 las familias compraron en cuotas con una tasa efectiva anual mayor al 120%, mientras estábamos con una inflación del 30%. Pero además, en las familias, la particularidad fue que se endeudaron a través de financieras o mutuales y con las tarjetas de crédito, que tienen unas tasas altísimas. Especialmente, cuando hacen el pago mínimo de la tarjeta se suman los intereses. Eso hizo que sea una deuda muy importante.
La morosidad creció significativamente en este segmento en el país.
El indicador de la mora de crédito de las familias en abril de 2026 llegó al 12,1%. Es el nivel más alto en los últimos 20 años según el Banco Central.
Los datos oficiales advierten por una situación preocupante. ¿Ustedes como empresarios del sector también toman dimensión de la misma manera, como información que genera ruido en este contexto?
Sí, por supuesto que sí. Son datos macros del Central, que los toma respecto de la información de los préstamos que están en situación irregular. En una plaza como la de Entre Ríos, es evidente que hay una retracción importante del consumo. Una de las causas es que el poder adquisitivo, si bien acompaña la inflación, hay una acumulación de pasivos que hizo que, por ejemplo, el Banco Entre Ríos lanzara junto con el Gobierno de la Provincia una refinanciación con una tasa del 60% nominal a 5 años. Eso va a permitir que los empleados públicos puedan recomponer su capacidad adquisitiva porque están refinanciando a un plazo mayor. Hay casos en los que no alcanzan a cobrar el sueldo.
¿Estas medidas alcanzan o es necesario complementar con otro tipo de políticas y por eso se lo plantearon a Caputo?
Exacto. Planteamos que tendríamos que articular entre el Ministerio de Economía, la CNV (Comisión Nacional de Valores) y el Central para ver en qué medida, a través del mercado de capitales, que es un mercado donde hay inversores, buscar alternativas para poder refinanciar ese tipo de pasivos, tanto de las familias como de las pymes.
¿Qué análisis hace de las pymes sobre este aspecto?
En las pymes la situación es mucho más heterogénea. Muchas pymes tomaron financiamiento para capital de trabajo y inversión, aprovechando la reactivación del crédito. Sin embargo, la desaceleración del consumo y los altos costos financieros, han afectado especialmente el comercio, la industria y la construcción, que son los tres sectores que están más afectados por la retracción del consumo.
Crédito: UNO
Instrumentos alternativos
¿De qué modo podría el mercado de capitales ofrecer alternativas de alivio a familias y pymes?
Hay que articular para buscar instrumentos, como puede ser un fideicomiso o fondos de inversión que a su vez con el apalancamiento suficiente y la garantía, puedan ser parte de ese financiamiento. Realmente hay capital de inversión. Lo que pasa es que hoy el riesgo es muy alto. En este momento la financiación está, porque los bancos empezaron a trabajar de bancos. Pero las tasas no acompañan. Están en un proceso de descenso de tasas
Hace falta que bajen aún más las tasas.
Sí. Hay que ver si se puede lograr algo distinto de la financiación tradicional. Eso es lo que planteamos desde el punto de vista financiero al ministro.
Las pymes están más acostumbradas a vincularse con el mercado de capitales, pero las familias no tanto. ¿Considera que puede ser una oportunidad para que el mercado de capitales se abra a segmentos como los asalariados?
En este momento no sucede y por eso proponemos buscar un mecanismo que se adapte a las normas del mercado de capitales; que dé previsibilidad y dé la oportunidad de que fondos de inversión puedan canalizar fondos a través de esa financiación. Lógicamente, al ser heterogénea, de bajo capital de deuda, se ha hecho un poco más complicado. Nosotros no tenemos un dictamen para decir cuál es la solución, sino que simplemente dejamos la inquietud. De cualquier manera, el ministro mencionó que pasaron desde el Tesoro al Banco Nación alrededor de $3.000 millones a tasa cero, para poder aplicarlos a refinanciación de pasivos. Banco Nación salió con una operatoria exclusivamente para quienes estén en situación irregular, con una tasa del 12% a 10 años. En esta situación, las tasas tendrían que seguir bajando y acompañando el descenso del riesgo país. Acá hablamos de una banca minorista que la tienen los bancos. Por el otro lado, a este individuo, ante el impedimento que tiene y no califica para un banco, va a las financieras y o mutuales, y ahí los intereses son muy altos.
Consumo y proceso de transición
¿Por qué considera fundamental atender esta problemática en esta coyuntura?
El tema sería desafectar todo ese capital de ingreso del asalariado, de las familias. Al refinanciar a largo plazo, le queda una disponibilidad que puede agilizar el consumo.
¿Hay perspectivas de que el consumo en este contexto se reactive o es algo que va a demorar?
El consumo se reactiva en determinados nichos. En nuestra empresa no tuvimos caída de demanda, pero sí tenemos una relación precio, costos de servicios y salarios que se deterioró. En nuestro rubro, los precios en 2024 y 2025 crecieron al 15%, contra una inflación y los costos fijos más altos. Personalmente, en Paraná o Entre Ríos la gastronomía trabaja y hay demanda, pero la indumentaria y otros rubros van en deterioro. El tema es la ecuación.
Quiere decir que hay una caída de la renta en el sector comercial…
Hay una demanda, pero con elevación de los costos. Estamos en un periodo de transición, con el ajuste de los precios relativos. Para los propietarios que alquilan locales para comercios, la pregunta es cuánto puede valer esa locación para que el negocio pueda ser rentable. Es un proceso de transición, por lo cual no podemos decir que los alquileres están caros o baratos. Los servicios como luz y gas, ahora tenemos un estadio que acompaña medianamente la inflación.
¿Considera que en este momento de transición queda en juego el punto de equilibrio de los negocios?
Exacto. Lograr el punto de equilibrio hoy es esencial. Y hay muchas actividades que están debajo del punto de equilibrio.
Ahí es cuando, para subsistir, muchos van quemando su capital.
Lógico, estamos en un proceso de transición. Aquel que puede tener un acceso a crédito para recomponer su capital de trabajo y pasar este proceso de transición, posiblemente lo logre. En el comercio se da aparte otro tema. No solamente en Argentina estamos sufriendo un proceso de cambio sustancial de la macroeconomía, sino también estamos ante un proceso de cambio muy importante en la forma de vender, como las ventas online y otros nichos. Hay un proceso muy brusco de cambios que hay que tener la suficiente capacidad, de buscar adaptarse a todo lo que hay en el proceso de cambio. La logística, por ejemplo, es muy importante. Si vos vendés online pero no tenés la logística apropiada, no vas a vender. Si vos tenés la logística apropiada para vender online, vas a vender mucho más. En fin, son procesos de cambio muy sustanciales.
Las estadísticas del cierre de empresas marcan que no todos están teniendo esa capacidad de adaptación.
Totalmente. Pero si tenés la posibilidad de refinanciar tu pasivo, podés adaptarte al nuevo esquema.
¿Quiere decir que aquellos que venían con problemas financieros, de endeudamiento y no supieron cómo enfrentarse ante esto, son los que peor la pasan?
Exacto. La clave sería poder financiar a largo plazo los costos del proceso de transición. Pero tenemos que ver la posibilidad de que crezca la demanda interna. Argentina es una economía de demanda interna. Ahora vamos a ser exportadores de nichos muy concentrados. Pero después lo demás es demanda interna. Y de aquí que todas esas exportaciones derramen en mayor generación de empleo, va a pasar ese tiempo que yo denomino de transición.