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Sociedad
TN 12/07/2026 06:50 2 min de lectura

La psicología explica que las personas que prefieren sentarse lejos de los demás no lo hacen por timidez, sino que buscan espacios

Aunque muchas veces se interpreta como una actitud distante, especialistas en comportamiento humano sostienen que esta elección suele responder a otras necesidades.

La psicología explica que las personas que prefieren sentarse lejos de los demás no lo hacen por timidez, sino que buscan espacios
Foto: TN

En un colectivo, una sala de espera, un aeropuerto o una plaza, hay personas que, casi sin pensarlo, eligen el asiento más alejado del resto. A simple vista, este hábito puede parecer una señal de timidez o de poca sociabilidad. Sin embargo, la psicología ofrece una explicación diferente.

Especialistas en comportamiento humano sostienen que, en muchos casos, quienes prefieren mantener cierta distancia física no buscan evitar el contacto con otras personas, sino crear un entorno donde se sientan más tranquilos y con mayor sensación de control.

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No siempre es timidez

La introversión suele confundirse con la timidez, pero no son lo mismo.

Según especialistas citados por Psychology Today, las personas introvertidas pueden disfrutar de las relaciones sociales, aunque generalmente prefieren conversaciones más tranquilas o grupos reducidos. La timidez, en cambio, suele estar relacionada con el miedo o la ansiedad frente a la interacción social.

Por eso, elegir un asiento apartado no significa necesariamente que alguien tenga dificultades para relacionarse con los demás.

La necesidad de encontrar un espacio seguro

Diversos psicólogos explican que mantener cierta distancia física puede generar una mayor sensación de comodidad.

Frank T. McAndrew, profesor de Psicología en Knox College, señala que las personas tienden a proteger su espacio personal de manera natural. Este comportamiento responde a un mecanismo de territorialidad que ayuda a preservar la privacidad y reducir la sensación de invasión.

En lugares concurridos, sentarse lejos de otros puede convertirse en una forma de disminuir estímulos y sentirse más relajado.

También puede ser una forma de recuperar energía

La elección de un asiento aislado no siempre está relacionada con la personalidad.

Después de jornadas intensas de trabajo, estudio o reuniones sociales, muchas personas necesitan algunos minutos de tranquilidad antes de volver a interactuar con los demás.

En estos casos, tomar distancia funciona como una estrategia para descansar mentalmente y reducir la sobrecarga de estímulos del entorno.

Cuándo este comportamiento es completamente normal

Los especialistas coinciden en que este hábito forma parte de la conducta cotidiana de muchas personas y, por sí solo, no representa un problema psicológico.

Elegir un lugar más apartado puede responder a distintos motivos, entre ellos:

- Buscar mayor tranquilidad en espacios concurridos.

- Reducir el exceso de ruido o estímulos.

- Proteger el espacio personal.

- Recuperar energía después de un día exigente.

- Sentirse más cómodo mientras espera o viaja.

TN Esta nota se publicó originalmente en el medio.
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