Bosnia recuerda Srebrenica y la ONU exige frenar nuevos genocidios - Informe Digital
Guterres y Turk pidieron nunca más en el 31° aniversario de la masacre de más de 8.000 bosnios musulmanes.
Bosnia y Herzegovina conmemora este sábado el 31° aniversario del genocidio de Srebrenica, con miles de familiares y sobrevivientes reunidos en el Centro Memorial de Potocari. La fecha vuelve a poner en primer plano una herida abierta en los Balcanes y el reclamo internacional de que no se repita una matanza como la de julio de 1995.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, y el alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Turk, pidieron a la comunidad internacional que haga todo lo posible para impedir que se repita un genocidio como el de Srebrenica. Guterres advirtió que recordar la masacre implica enfrentar el discurso de odio y la discriminación, y renovar la determinación de convertir el nunca más en una realidad.
Turk, en tanto, evocó las historias que escuchó en sus visitas a Bosnia y Herzegovina y sostuvo que esas voces deben guiar el trabajo de la ONU para evitar que horrores similares vuelvan a ocurrir.
Entierros y memoria en Potocari
Durante la jornada serán sepultados en Potocari los restos de diez bosnios identificados recientemente, antes de la tradicional Marcha por la Paz. Con esos nuevos entierros, el memorial alcanzará 6.772 inhumaciones, aunque cientos de familias eligieron dar sepultura a sus seres queridos en otros cementerios.
La conmemoración también vuelve a exponer la dimensión judicial y política de la tragedia. Hasta ahora, tribunales internacionales y de Bosnia y Herzegovina, Serbia y Croacia condenaron a 47 personas a más de 700 años de prisión por los crímenes cometidos en julio de 1995. Sin embargo, decenas de implicados siguen impunes y persiste la negativa de las autoridades serbias a reconocer la masacre como genocidio.
Los máximos responsables de la matanza, Radovan Karadzic y Ratko Mladic, cumplen cadena perpetua. Karadzic fue el líder político de los serbobosnios y Mladic, el comandante que ejecutó la operación.
Una herida que sigue abierta
En julio de 1995, las fuerzas serbobosnias tomaron Srebrenica, un enclave declarado seguro por Naciones Unidas y custodiado por cascos azules neerlandeses. En los días siguientes, más de 8.000 hombres y niños bosnios fueron asesinados en ejecuciones organizadas por milicias serbobosnias, según estableció la Justicia internacional.
La Asamblea General de Naciones Unidas reconoció en 2024 el 11 de julio como Día Internacional de Reflexión y Conmemoración del Genocidio de Srebrenica. Tres décadas después, la memoria de la tragedia sigue atravesada por la disputa política: Serbia admite los asesinatos, pero rechaza la calificación de genocidio, mientras el negacionismo continúa presente en la República Srpska, una de las dos entidades en las que está dividida Bosnia.
El Instituto para las Personas Desaparecidas de Bosnia-Herzegovina sigue buscando a 7.566 personas desaparecidas durante la guerra, entre ellas cerca de 950 víctimas del genocidio de Srebrenica cuyos restos aún no fueron localizados.
(Con información de Europa Press)