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Informe Digital 11/07/2026 15:18 6 min de lectura

El delay del Mundial: ¿alivio o más ansiedad? - Informe Digital

La demora en las transmisiones puede llegar a casi un minuto. Para algunos hinchas, ese retraso funciona como un regulador emocional.

El delay del Mundial: ¿alivio o más ansiedad? - Informe Digital
Foto: Informe Digital

El delay en las transmisiones del Mundial 2026 ya dejó de ser una simple molestia: para muchos hinchas se volvió parte de la experiencia y, en algunos casos, hasta un alivio contra la ansiedad. La diferencia entre ver un partido por Internet, cable o antena puede llegar a casi un minuto, y ese desfasaje cambió la manera de vivir los goles.

La competencia quedó atravesada por una temporalidad partida según la tecnología con la que cada uno recibe la señal. Se trata de un retraso inédito, negativo y paradójico, porque nace de una mejora en la calidad de imagen que ofrece la transmisión por Internet. Quienes siguen los partidos por antena o cable suelen resignar definición visual para acercarse más al tiempo real.

Pero en medio de esa desventaja apareció un grupo que defiende el delay. Son los que encontraron en ese defecto tecnológico un aliado contra la ansiedad. Verlo con delay me da más tranquilidad. Los gritos de afuera ya te avisan lo que pasó, así que cuando te toca verlo se sufre menos, comenta uno de estos nuevos exponentes que se alinean en el team delay y suman una rareza más a la hinchada argentina.

Puede sonar a resignación frente a lo inevitable o a una respuesta torpe ante la impotencia que provoca la mala conectividad. Lo cierto es que los últimos partidos de la Selección en el Mundial fueron un concentrado de adrenalina, un sube y baja emocional difícil de administrar.

Las imágenes de llanto por la posible derrota y de alegría por la posterior victoria, todo comprimido en menos de un cuarto de hora, inundaron las redes sociales como muestra de un fenómeno que se padece mientras los neutrales del mundo disfrutan, al punto de no dudar en calificar los partidos de Argentina como los mejores del certamen.

El delay como amortiguador emocional

A los argentinos no les quedó más alternativa que sufrir desde el cuarto partido, momento en que el Mundial 2026 se volvió, emocionalmente, un loop de la final de Qatar 2022. Algunos comentarios en la red X después del partido contra Egipto ilustran la necesidad de encontrar un antídoto contra el perfil infartante que adoptaron los mata-mata: Gracias a Dios por el delay que me alivió la ansiedad y pude enterarme de cómo terminó!; Debo ser la única persona que disfruta el delay. Me calma la ansiedad saber si fue gol o no. Grítelo vecino, gracias.

Si hoy se hiciera la encuesta que preguntara ¿con delay o sin delay?, probablemente ganaría la segunda opción, pero la primera ya cosecha una porción de adeptos. Desde la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, su secretario de Investigación y profesor de Psicología Clínica y Psicoterapias, Martín Etchevers, explica a Clarín este fenómeno.

Nuestra mente está diseñada para reducir la incertidumbre. Cuando no sabemos qué va a pasar aumenta la tensión y la ansiedad; cuando finalmente conocemos el resultado aparece una sensación de alivio o recompensa. En el fútbol, gran parte de la emoción proviene justamente de esa incertidumbre compartida, por eso el delay suele vivirse como una frustración: rompe la sincronía entre lo que vemos y lo que ya ocurrió y nos quita un poco de esa recompensa. Para quienes sufren mas la ansiedad el delay puede funcionar como regulador externo, como alguien que no quiere ver y pide que le cuenten que pasó, se pierde algo de la recompensa pero disminuye la ansiedad, gana tranquilidad. Cede intensidad emocional y sorpresa por algo de control y tranquilidad, dice el experto.

Y agrega: No todos vivimos la emoción de la misma manera, algunos prefieren reducir incertidumbre. El futbol del mundial es una experiencia compartida, es social, lo vivimos al mismo tiempo que millones de personas, un poco de distancia funciona como amortiguador, estoy a destiempo y un poco afuera pero mas seguro.

Incertidumbre y ansiedad

La clave, según le explica el psicoanalista y psiquiatra Pedro Horvat a Clarín, está en dos conceptos estrechamente asociados: ansiedad e incertidumbre: Uno de los principales recursos contra la ansiedad es el pensamiento anticipatorio, aquello que hacemos cuando tenemos que enfrentar una situación o resolver algo, o sabemos que algo va a ocurrir. Usamos nuestro pensamiento para imaginar posibles escenarios y respuestas a cada uno de ellos. Eso nos permite controlar y sobre todo anular uno de los principales factores de ansiedad que es la incertidumbre. Yo no sé cómo va a salir algo, pero si ya tengo una serie de respuestas previstas, eso genera un enorme alivio de la ansiedad.

Horvat aclara que no es lo mismo el pensamiento anticipatorio que el fantaseo libre. Y detalla: El pensamiento anticipatorio tiende a ser ejecutivo. En cambio, en el fantaseo libre estoy pensando que va a ocurrir lo que deseo que ocurra y voy a triunfar. Es algo que me trae placer y me alivia la ansiedad pero que no necesariamente me va a servir luego en los hechos concretos.

Dicho eso, el experto señala que la gran diferencia es que el delay no es pensamiento o fantasía, sino un dato anticipatorio de la realidad. Es la realidad la que nos dice va a pasar tal cosa o no va a pasar, y eso lo vuelve muy distinto. No es solamente que a algunas personas les alivia la incertidumbre y les calma la ansiedad porque les anticipa lo que va a ocurrir. También hay otra posibilidad y me pongo de ejemplo: si Messi está por patear un penal y nadie grita, ya sé que no lo va a convertir. Pero me quedo pensando: ojalá no estén mirando, ojalá el vecino no esté, ojalá no haya delay. Es decir, mi deseo me lleva a tratar de desmentir el dato de la realidad.

Y entonces ése es otro problema, según la reflexión de Horvat: No hay tal cosa llamada realidad, sino que cada uno de nosotros la interpreta para sus propias necesidades. Todos recibimos el mismo dato del delay. Algunos lo utilizan para calmar su ansiedad, otros lo van a desmentir porque quieren hacer prevalecer su deseo y otros aprovecharán ese dato y harán algo útil con él. En el caso del fútbol es más limitado, pero en los datos de la realidad en general se dan estas tres posibilidades, de acuerdo a cómo cada uno se planta frente a lo que la vida nos presenta.

Por último, el psicoanalista aporta un dato de color, al que denomina el falso delay: Tengo unos vecinitos, deben ser dos o tres hermanitos en un edificio cercano, que han descubierto el chiste de gritar cuando no pasa nada. Entonces el otro día, cuando Messi estaba por patear el penal, se ve que ellos ya habían visto que lo había errado y gritaban todos gol. Ya me lo hicieron en dos o tres partidos, por lo que ya no les creo. De manera que la broma también es interesante, porque ellos mismos han intuido qué importantes son estos datos para todos sus vecinos.

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