A los 95 años, entró al Guinness como el esquiador acuático más longevo del mundo
El neozelandés Bryan Murray practica este deporte desde 1955 y se mantiene activo entrenando en el gimnasio durante el invierno para volver al agua cada verano.
La pasión y la constancia no tienen edad, y así lo demuestra la historia de Bryan Murray, un veterano deportista neozelandés que sigue desafiando el paso del tiempo sobre el agua. A sus 95 años, el hombre continúa esquiando y fue verificado oficialmente por los Récords Guinness como el esquiador acuático de mayor edad del mundo en la categoría masculina, tras completar una marca válida en el lago Kereta, en la ciudad de Auckland, cuando tenía 94 años y 318 días.
Murray, quien es padre de dos hijos, tiene seis nietos y diez bisnietos, practica esta actividad desde 1955 de manera ininterrumpida. Según recordó, su relación con este deporte comenzó de forma casual cuando un amigo instaló un motor en una lancha de fibra de vidrio y otro conocido, que formaba parte de la Fuerza Aérea, trajo un par de esquíes desde Singapur para probar la experiencia. Lo que empezó como un entretenimiento de juventud terminó transformándose en un estilo de vida que lo llevó a competir en torneos por todo su país a partir de la década de 1960.
Para sostener su estado físico y mantenerse en movimiento, el deportista realiza una rutina estricta que combina sus salidas al agua durante la temporada estival con entrenamientos en el gimnasio durante los meses de invierno. Murray reconoció que la edad reduce la flexibilidad necesaria para alcanzar el nivel técnico de los jóvenes actuales, pero aseguró que su mayor motivación en la vejez es saber que su ejemplo sirve de inspiración para que personas de todas las generaciones continúen activas.