Está por ser papá, abrió la puerta de su casa y vivió uno de los momentos más emocionantes de su vida
Federico Gallardo se mudó a Uruguay hace dos años y está por recibir a su primer hijo. En diálogo con TN contó cómo vivió el reencuentro con sus hermanos y la enseñanza que, asegura, mantiene unida a toda la familia.
Federico Gallardo tiene 38 años, es el menor de seis hermanos, vive en Uruguay hace dos años junto a su esposa y, a pocos días de convertirse en papá por primera vez, recibió una sorpresa que jamás imaginó. Sus hermanos viajaron desde distintos puntos de la Argentina para visitarlo sin avisarle. El reencuentro lo emocionó tanto que terminó llorando durante días. Fue uno de los regalos más lindos que recibí en mi vida, contó en diálogo con TN.
Todo empezó con el sonido del timbre. Federico abrió la puerta de su casa y se encontró con Mariano (53), el hermano que había organizado la sorpresa. Minutos después volvió a sonar. Era Mercedes (45). Más tarde llegaron Rafael (47) y Santiago (55).
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Cuando creyó que ya estaban todos, apareció Diego (51), que había recorrido casi 2000 kilómetros desde San Martín de los Andes para participar del reencuentro. Cada vez que sonaba el timbre era una emoción nueva. Pensé que ya estaban todos y, de golpe, apareció Diego. Ahí exploté otra vez, recordó.
La visita tenía un motivo especial. Sus hermanos nunca habían ido a conocer la casa en la que vive desde que se instaló en Uruguay y querían acompañarlo antes de un momento muy importante: en pocos días, Federico y su esposa se convertirán en padres. No me esperaba absolutamente nada. Sentí un amor enorme y supe, en ese instante, que era un momento que nunca iba a olvidar, dijo.
El video que conmovió a miles de personas
Después del reencuentro, Federico decidió compartir la historia en sus redes sociales. Publicó el video con los momentos de la sorpresa, donde se los veía abrazándose, saltando, gritando y celebrando con emoción el regreso de esa conexión familiar. La publicación estuvo acompañada por un extenso mensaje dedicado a sus padres, a sus hermanos, a su esposa y a Dios, y rápidamente comenzó a compartirse entre personas que se sintieron identificadas con la historia.
En ese texto escribió una pregunta que resumió todo lo que había sentido durante esas 48 horas: ¿Qué hicieron ustedes, Má y Pá, para lograr esto? ¿Cuál es la fórmula para criar seis hermanos que, con el paso de los años, sigan teniendo ganas de sorprenderse, acompañarse, abrazarse y hacerse felices?
Federico trabaja como coach ontológico y acompaña a hombres en procesos personales. Escuchar las historias de otros, asegura, lo llevó a valorar todavía más el vínculo que construyeron sus padres.
Muchos hombres tienen una deuda con ellos mismos: aprender a expresar lo que sienten. Cuanto más escucho otras historias, más consciente soy de que lo que hicieron mis viejos con nosotros no es algo común, dijo a TN.
Esa fue una de las ideas que más vueltas le dio durante la madrugada posterior a la sorpresa. No podía dormir. Ellos estaban desparramados por la casa y yo me quedé pensando en mis papás, en cómo lograron que seis hermanos siguieran eligiendo estar así de unidos después de tantos años, recordó.
Una familia atravesada por la unidad y la fe
Federico es el menor de la familia. Aunque hoy todos viven en ciudades diferentes, sostiene que la relación sigue siendo muy cercana gracias a la educación que recibieron de sus padres, Cruz, de 84 años, y Mercedes, de 79, quienes llevan 56 años de casados.
Mi papá siempre nos decía que estar peleado con un hermano no era una posibilidad. Si había un problema, había que hablarlo. Nos enseñaron a cuidar el vínculo y a ser amigos, además de hermanos, contó.
Según explicó Federico, la alegría, el humor y las conversaciones profundas forman parte de la identidad que construyeron como familia. Para ellos, reunirse no significa solamente compartir un momento especial, sino también volver a esos espacios de confianza que mantienen desde la infancia. A esa forma de vincularse se suma la fe católica, que ocupó un lugar central en la vida familiar y acompañó muchas de sus decisiones.
La despedida reflejó esa manera de vivir. Antes de que cada uno emprendiera el regreso a la Argentina, los seis hermanos fueron juntos a misa para agradecer el reencuentro después de tanto tiempo.
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La fe siempre fue un pilar para nosotros. Quisimos terminar esos días dando gracias por volver a estar todos juntos y mantener esa costumbre que siempre nos acompañó como familia, confesó Federico.
El mensaje que publicó en sus redes sociales terminó con una reflexión que fue la más compartida por quienes vieron el video: ¿Y si volvemos a poner de moda las familias unidas? ¿Los matrimonios juntos a pesar de las tormentas? ¿La unidad entre hermanos? ¿Y las familias de fe?