Piden llevar a juicio al cura acusado de electrificar su casa y solicitan más de seis años de prisión
Según la investigación, el cura realizó una conexión precaria desde un tomacorriente del interior de la casa hacia una malla metálica instalada en el perímetro de la propiedad. El niño de tan solo 12 años, intentó trasponer el tapial para rescatar un
Según la investigación, el cura realizó una conexión precaria desde un tomacorriente del interior de la casa hacia una malla metálica instalada en el perímetro de la propiedad. El niño de tan solo 12 años, intentó trasponer el tapial para rescatar una pelota que había caído al patio del imputado. Al entrar en contacto con el tejido, el menor recibió una fuerte descarga eléctrica que le ocasionó lesiones de extrema gravedad. El Ministerio Público Fiscal considera que hay pruebas suficientes y pide una condena de seis años y seis meses de prisión por el delito de tentativa de homicidio.
La fiscal Patricia Yedro solicitó la elevación a juicio de la causa contra el sacerdote César Jesús Schmidt, de 66 años, acusado de haber electrificado el cerco de su vivienda, hecho que dejó gravemente herido al niño Esteban Bogado, de 12 años. El Ministerio Público Fiscal pidió una condena de seis años y seis meses de prisión por el delito de tentativa de homicidio.
El episodio ocurrió el 7 de marzo, alrededor de las 13:00, en una vivienda ubicada sobre calle Lamadrid al 2145, en Paraná. Según la investigación, Schmidt realizó una conexión precaria desde un tomacorriente del interior de la casa hacia una malla metálica instalada en el perímetro de la propiedad.
La acusación sostiene que el peligro se concretó cuando Esteban Bogado intentó ingresar al patio para recuperar una pelota que había caído allí. Al tocar el tejido metálico recibió una fuerte descarga eléctrica que le provocó quemaduras de gravedad en distintas partes del cuerpo, por lo que debió permanecer internado en terapia intensiva del Hospital San Roque.
La fiscalía afirma que las pericias de ENERSA descartaron una falla de la red eléctrica y determinaron que la corriente provenía de una instalación particular de la vivienda. Los informes técnicos calificaron la conexión como una fuente permanente de energía altamente riesgosa y con capacidad para provocar la muerte.
Al fundamentar el pedido de pena, Yedro consideró como agravante la condición de sacerdote del imputado, al entender que su función implica una expectativa social de conducta ejemplar y de protección hacia los demás. Según el requerimiento, la instalación de una trampa eléctrica contradice los valores propios de su ministerio.
La querella, representada por el abogado Leopoldo Cappa, acompaña el pedido de condena de seis años y seis meses de prisión efectiva. En cambio, la defensa buscará la absolución del sacerdote y anticipó que solicitará su inimputabilidad, además de pedir el sobreseimiento o, en forma subsidiaria, un cambio en la calificación legal.
No obstante, las pericias oficiales realizadas durante la investigación concluyeron que Schmidt comprende la criminalidad de sus actos. Frente a un eventual planteo de inimputabilidad, tanto la fiscalía como la querella adelantaron que se opondrán y sostendrán la responsabilidad penal del acusado. Incluso, Cappa señaló que, si prosperara esa estrategia defensiva, analizarán ampliar la responsabilidad al Arzobispado de Paraná.
Ahora será el juez de Garantías, Eduardo Ruhl, quien deberá resolver si hace lugar al pedido de elevación a juicio y habilita el inicio del debate oral y público.(Ahora)