La disciplina, fundamental para lograr objetivos de valor
Para lograr algo hay que pensar, imaginar, actuar, pero además hay algo que no puede faltar si se pretende alcanzar el cometido: la disciplina. Según el diccionario de nuestra lengua, la disciplina es el conjunto de reglas o normas cuyo cumplimient
Para lograr algo hay que pensar, imaginar, actuar, pero además hay algo que no puede faltar si se pretende alcanzar el cometido: la disciplina.
Según el diccionario de nuestra lengua, la disciplina es el conjunto de reglas o normas cuyo cumplimiento de manera constante conducen a cierto resultado.
Un empresario japonés de renombre dijo alguna vez: Nosotros no inventamos los automóviles, no inventamos el reloj ni la inmensa mayoría de los artefactos para el hogar; pero fabricamos autos, relojes y artefactos del hogar de la mejor calidad y los exportamos. ¿Cómo lo logramos? Con decisión, trabajo y fundamentalmente disciplina.
Es que sin la disciplina nada se logra. La disciplina fija pautas que hay que cumplir siempre. Si esas pautas se concretaran un día sí y otro no, o por un momento para después abandonarlas, el éxito quedaría lejos. Es que la disciplina requiere la puesta en práctica de una actuación ordenada y perseverante. Esto debe ser aplicado a la vida diaria para que cada minuto sea mejor, positivo, provechoso.
La disciplina es algo que debe aprenderse desde siempre. Si esto no fuera así, lograrla a una edad madura será muy difícil.
El aprendizaje de la disciplina comienza en el hogar, sigue en la escuela y se pone en práctica en su totalidad en la vida.
La disciplina, en suma, permitirá vivir mejor a quien la aprenda y la lleve a la práctica.