Jesús Alloza, experto en autos, advierte por 5 errores muy comunes al manejar: Te van a salir carísimos
Costumbres que parecen inofensivas pueden generar daños que son costosos de arreglar.
Algunas costumbres que se adoptan al manejar no son tan inofensivas como parece. Así. un experto en autos alertó sobre 5 errores muy comunes que es conveniente identificar para erradicarlos. Porque si no se los corrige, saldrán carísimos.
Una serie de gestos que se vuelven habituales van generando un perjuicio en el auto que a la larga obliga a incurrir en grandes gastos. Para evitar que eso suceda solo hay que tener claro cuáles son y modificar la conducta al volante.
Jesús Alloza, especialista en cuidado del automotor, advirtió sobre 5 de estos errores que se cometen a diario por ignorar sus perjuicios. Son acciones que parecen insignificantes, pero el auto las sufre y es nuestro bolsillo el que termina pagándolas, alertó en sus redes sociales.
El primer error que marcó está relacionado con la costumbre de manejar con una mano constantemente apoyada sobre la palanca de cambios. Es una posición cómoda, pero va generando una presión que se transmite al mecanismo interno de la caja de velocidades. Esto hace que se genere un desgaste prematuro de distintos componentes.
Lo que va a pasar es que se notará que los cambios ya no entran tan bien o que alguna marcha se salta sola mientras el auto está en movimiento. El consejo de Alloza es que, en una caja manual, se use la palanca solo para hacer el cambio de velocidad y luego se lleve la mano de nuevo al volante.
Errores de manejo del auto que salen carísimos: frenar de golpe
El segundo hábito dañino está relacionado con las frenadas bruscas e innecesarias. Pueden generar accidentes pero además perjudican al auto: las pastillas trabajan al límite y se desgastan, lo mismo que los discos. Esto hace que su vida útil se reduzca considerablemente.
En lugar de frenar de golpe lo que se aconseja es ir bajando la velocidad progresivamente aprovechando el freno del motor. Esto significa meter cambios graduales, no los famosos rebajes- que ayudarán a disminuir la velocidad sin exigir el mecanismo de frenado.
El ejemplo que puso Alloza es la situación que se genera cuando aparece un radar o una cámara que saca multas. En estos casos, lo adecuado es levantar el pie del acelerador con anticipación y dejar que el vehículo pierda velocidad de a poco y no apretar el pedal de freno a fondo.
El tercer error de manejo en el que hay que poner la mirada está relacionado con los lomos de burro. Pasarlos a gran velocidad provoca un fuerte impacto en amortiguadores, rótulas y brazos de suspensión, que son piezas clave para la estabilidad del auto.
Este deterioro se produce de manera progresiva y recién se hace evidente cuando aparecen ruidos o molestas vibraciones. En casos más serios también es posible notar que el vehículo perdió estabilidad cuando se conduce en ruta. El reemplazo de estos componentes golpea duro al bolsillo: son repuestos caros y exigen intervención de un mecánico.
Otra costumbre perjudicial para los vehículos es circular con poco combustible en el tanque. Muchos conductores detectan cuánto tiempo pueden andar desde que se prende la luz de reserva y se confían en eso. Lo que no saben es que la reiteración de esta costumbre puede costar carísima.
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Esto se debe a que en el fondo del tanque se acumulan pequeñas partículas e impurezas, que permanecen depositadas. Cuando el nivel de nafta es muy bajo, la bomba aspira esos sedimentos y aumenta el riesgo de obstrucciones o daños en el sistema de inyección. En los vehículos modernos, arreglar esto implica un gasto importante.
Finalmente, este experto en autos dio a conocer otra costumbre que pone en peligro el bolsillo de los automovilistas es apoyar o golpear los neumáticos contra el cordón de la vereda en el momento de estacionar. Aunque parezca un roce menor, los impactos repetidos alterar la alineación de los ruedas.
A raíz de esto, las gomas se gastan de manera irregular y se notará una vibración en el volante, sobre todo cuando se circula por encima de los 80 kilómetros por hora. También es posible que se perciba que el auto se desvía hacia un lado. Cambiar las gomas, alinearlas y balanceo salen carísimo.