Monotributo: estiman cuánto se va a pagar a partir de julio con las nuevas escalas
Las proyecciones privadas anticipan un incremento en las cuotas y topes de facturación por la inflación acumulada, a la espera de los datos oficiales del Indec.
Los contribuyentes inscriptos en el régimen simplificado ingresaron en la etapa de preparación para la próxima actualización semestral de los topes de facturación y los importes de las cuotas mensuales. Si bien los montos definitivos todavía no fueron oficializados por las autoridades de ARCA, los cálculos del sector privado permiten vislumbrar las cifras que regirán para cada una de las categorías una vez que se complete el porcentaje de indexación correspondiente a la primera mitad del año.
El mecanismo de ajuste se rige estrictamente por la evolución del Índice de Precios al Consumidor. Para cerrar la ecuación del semestre, resta conocer el número oficial de la inflación de junio, cuya difusión está pautada por el Indec para mediados de este mes. De acuerdo con los análisis de las consultoras económicas, la variación mensual rondaría el 1,9%, lo que arrojaría una actualización acumulada cercana al 14,3% sobre los parámetros vigentes, marcando la pauta de lo que deberán abonar los prestadores de servicios y los vendedores de bienes.
Con este porcentaje estimado, la cuota mensual de la categoría más baja, la A, se ubicaría en torno a los $42.386,74, mientras que el escalón B pasaría a costar $48.250,78. En la mitad de la tabla, la categoría D proyecta un pago de $72.414,10 para servicios y $70.661,26 para el rubro comercial, en tanto que los aportes de la escala H ascenderían a $447.346,93 y $272.063,40 respectivamente. En los peldaños más altos, el costo mensual de la categoría K rozaría los $1.381.687,90 para los prestadores y los $600.879,51 en el caso de venta de cosas muebles.
De manera simultánea, este incremento elevará los límites de ingresos brutos anuales permitidos para conservar el beneficio del sistema. Bajo la misma proyección, el tope máximo de facturación para la categoría A se elevaría a los $12 millones, la escala B se estiraría hasta los $17,6 millones y la C rozaría los $24,7 millones. Por su parte, la categoría H fijaría su nuevo techo en $82,1 millones, mientras que el límite de permanencia definitiva dentro del monotributo, representado por la categoría K, ascendería a los $127 millones anuales.
El cuadro general de posiciones mantendrá su carácter provisional hasta tanto se conozcan las planillas definitivas del organismo recaudador. Una vez que las nuevas escalas queden firmes, se abrirá el período reglamentario para que cada monotributista coteje su facturación real de los últimos doce meses y proceda, en caso de que corresponda, a realizar el trámite de recategorización para encuadrarse de forma correcta.