Dejó su profesión en pausa, armó una cabaña sobre su camioneta y recorre el país sin fecha de regreso
Luego de más de treinta años dedicados por completo a la medicina veterinaria en Mar de Ajó, José Luis Osella decidió darle un vuelco rotundo a su rutina. A sus 54 años, el profesional puso en pausa la exigencia de los horarios fijos de su comercio y
Luego de más de treinta años dedicados por completo a la medicina veterinaria en Mar de Ajó, José Luis Osella decidió darle un vuelco rotundo a su rutina. A sus 54 años, el profesional puso en pausa la exigencia de los horarios fijos de su comercio y apostó por un ambicioso proyecto personal: construir con sus propias manos una cabaña rodante sobre su camioneta 4×4 para recorrer la Argentina con itinerarios abiertos y con la premisa de vivir sin las presiones del reloj.
La iniciativa, bautizada como «Refugio Orión», comenzó a gestarse tras un viaje familiar a Europa, donde Osella empezó a evaluar la posibilidad de tener un hogar móvil en lugar de depender de alojamientos tradicionales. Sin planos formales ni conocimientos previos de diseño, pero con un marcado espíritu autodidacta, inició la obra en noviembre pasado utilizando herramientas básicas. El resultado es un cámper artesanal de madera montado sobre una Ford Ranger, que pesa unos 1.500 kilos y cuenta con un llamativo diseño de techo a dos aguas y amplios ventanales panorámicos concebidos para conectar directamente con el paisaje.
A pesar de su estructura compacta de tres metros de largo, el habitáculo optimiza cada espacio disponible de manera ingeniosa. Cuenta con una cama matrimonial dispuesta sobre la cabina del conductor, cocina con heladera, paneles solares para garantizar la autonomía energética y un baño plegable con inodoro seco. En un esfuerzo por desconectarse del entorno digital y priorizar la naturaleza, el realizador decidió prescindir por completo de pantallas de televisión en el interior, sumando en su lugar detalles artísticos como una réplica de la Luna iluminada con fibra óptica.
El viaje comenzó de manera oficial a fines de junio de este año, trazando una ruta inicial hacia las provincias del norte para evitar las complicaciones climáticas del invierno sureño. Tras realizar una parada técnica en La Pampa para visitar a su hija, el itinerario contempla el paso por Córdoba, San Luis y Entre Ríos. Osella aclaró que esta travesía no representa un retiro definitivo de sus actividades, ya que continúa realizando algunas atenciones veterinarias a domicilio, sino más bien una búsqueda de libertad y una nueva forma de habitar el tiempo, convirtiendo el propio trayecto en el destino final.