Marta Verona, cocinera: El secreto para que el pollo quede más jugoso ya no es el limón, sino la leche evaporada y la miel
La chef y nutricionista española propone una receta simple que transforma un plato clásico con una salsa cremosa de mostaza, miel y leche evaporada, ideal para lograr una carne tierna y llena de sabor.
El pollo es una de las carnes más versátiles de la cocina y permite preparar desde platos sencillos hasta recetas ideales para una comida especial. Aunque el limón suele ser uno de los ingredientes más utilizados para marinarlo, la chef y nutricionista española Marta Verona asegura que el verdadero secreto para conseguir un resultado más jugoso está en una salsa elaborada con leche evaporada, mostaza y miel.
Según explica, esta combinación aporta una textura cremosa, un equilibrio entre lo dulce y lo salado y un glaseado que envuelve la carne sin necesidad de técnicas complicadas. Además, la preparación requiere pocos ingredientes y puede hacerse con utensilios que cualquier cocina tiene.
Qué ingredientes necesitás
Para el pollo
- 4 contramuslos de pollo.
- 3 cucharadas de mostaza a la antigua.
- 1 cucharada de miel.
- 250 ml de leche evaporada.
- 1 cebolla.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
Para la marinada
- Jugo de medio limón.
- Ajo en polvo, a gusto.
- Romero seco, a gusto.
Para las cebollitas glaseadas
- 16 cebollitas francesas.
- 50 g de manteca.
- 40 g de azúcar.
- 20 ml de agua.
Paso a paso para preparar el pollo
- Colocar los contramuslos en un bowl junto con el jugo de limón, el aceite de oliva, el ajo en polvo y el romero. Mezclar bien para que la marinada cubra toda la carne y dejar reposar unos minutos.
- Dorar los contramuslos en una sartén bien caliente hasta que tomen color por ambos lados. Retirarlos y reservar.
- En la misma sartén, cocinar la cebolla picada hasta que quede transparente.
- Incorporar la mostaza, la miel y la leche evaporada. Mezclar hasta obtener una salsa homogénea.
- Volver a colocar el pollo en la sartén y cocinar a fuego bajo durante unos 10 minutos, hasta que la carne esté completamente cocida y la salsa haya espesado.
- Para la guarnición, cocinar las cebollitas francesas junto con la manteca, el azúcar y el agua en otra sartén. Tapar y dejar a fuego bajo durante unos 40 minutos, hasta que estén tiernas y glaseadas.
- Servir el pollo cubierto con abundante salsa y acompañar con las cebollitas caramelizadas.
Por qué esta receta logra un pollo más jugoso
Uno de los secretos de la preparación está en utilizar contramuslos, un corte que contiene más grasa intramuscular que la pechuga. Esto le permite conservar mejor la humedad durante la cocción y obtener una superficie dorada gracias a la reacción de Maillard, responsable del color y los aromas característicos de la carne cocinada.
La leche evaporada también cumple un papel fundamental. A diferencia de la crema de leche, aporta una textura sedosa con un menor contenido graso y ayuda a estabilizar la salsa sin volverla pesada. Combinada con la miel y la mostaza, forma un glaseado que se adhiere perfectamente al pollo y potencia su sabor.
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De dónde surge la combinación de miel y mostaza
Las preparaciones con miel y mostaza tienen una larga tradición en la cocina europea y norteamericana, especialmente para acompañar carnes blancas como el pollo y el cerdo. Con el tiempo, cada región incorporó variantes con distintas especias, hierbas aromáticas e ingredientes lácteos para enriquecer la salsa.
En esta versión, Marta Verona moderniza la receta clásica al incorporar leche evaporada, un ingrediente muy utilizado en la cocina contemporánea por su practicidad y capacidad para aportar cremosidad sin excesos. El resultado es un plato sencillo, elegante y perfecto tanto para una comida familiar como para sorprender a invitados.