Curiosidades, detalles e historia: La Otra Bandera, el libro argentino que cuenta el Mundial 2026 a través de las camisetas
Guillermo Ricaldoni y Claudio Destéfano recopilaron las curiosidades detrás de las casacas de cada una de las selecciones mundialistas disponibles en formato físico y también en eBook. Me divierte mucho dejar que otros lean mi forma de ver las cosas
El Mundial 2026 marcó un hito histórico: se aumentó la cantidad de participantes de 32 a 46, generó más partidos y mantuvo el espectáculo que caracteriza al torneo. Pero, por otro lado, también tuvo una consecuencia directa para los fanáticos: más camisetas e historias detrás de ellas. Para explicar este fenómeno, Guillermo Ricaldoni y Claudio Destéfano crearon La Otra Bandera, un libro que recopila cada una de las casacas, su historia, sus orígenes y demás curiosidades.
En diálogo con TN, Ricaldoni contó cómo surgió esta idea, la pasión por las camisetas que comparte con Destéfano y la función de identidad que se les da en cada país. Incluso, se reveló una curiosidad sobre el diseño de la indumentaria de Suiza, próximo rival de la Selección argentina en los cuartos de final del Mundial.
Del marketing al deporte, la historia de Guillermo Ricaldoni
Guillermo Ricaldoni comenzó su carrera profesional en el ámbito de la administración y el marketing. Sin embargo, su pasión por el deporte siempre se mantuvo latente y, en cuanto tuvo la oportunidad, se inclinó por esa especialización.
Ya en la última empresa que estuve, una empresa de petróleo, patrociné rugby, básquet, golf, tenis... y después me pasé a la Liga Nacional de Básquet, recordó.
Luego de un importante paso por la compañía IMG, una de las más importantes a nivel internacional en el marketing deportivo, fundó su propia empresa especializada en sus dos pasiones.
Por otra parte, Ricaldoni también escribió dos libros relacionados con el marketing y el deporte con muy buenos resultados y que le despertaron una faceta que nunca más se apagó, a pesar de no considerarse escritor.
Al mismo tiempo, Guillermo analizó y descubrió junto a su socio Claudio Destefano un aspecto que condensa los dos ámbitos en uno solo: las camisetas y la identificación de los pueblos.
Encontramos una perla hermosa con Claudio Destéfano, con quien escribimos el libro, que tiene que ver con que estamos viendo que los argentinos a lo largo del mundo siempre reúnen, saltan, no importa si ganamos o perdemos. Es algo muy sudamericano también; Colombia hace lo mismo, los mexicanos lo mismo, Brasil es la alegría. Con lo cual los ciudadanos, los habitantes de un país, se identifican con la bandera de ese país, con los colores de su bandera. En el fútbol, el deporte más popular del mundo, también la gente se identifica alrededor de la camiseta, contó.
Hemos visto un montón de gente, todos tenemos conocidos, que solo siguen el fútbol en los mundiales, con la camiseta y se la compran y la oficial y la trucha y qué sé yo, con lo cual se sienten identificados con esa camiseta. Que en principio no representa al país. Esto es un dato importantísimo; representan a la federación de fútbol de ese país. Los escudos que aparecen son de la federación. Incluso hay un montón de países que sus camisetas titulares no tienen ningún color representativo de su bandera, agregó.
Una amistad por casualidad y un libro que la selló para siempre
La curiosidad por el marketing deportivo, las camisetas y su identificación dejaron una huella interna en Guillermo. Su pico de interés ocurrió cuando conoció a Claudio Destéfano, un apasionado del tema, al punto de tener uno de los museos más importantes del mundo dedicados a este tópico.
Con Claudio nos conocimos de casualidad. Fue en el año 2004, en unas finales de la Liga Nacional de Básquet. Yo estaba trabajando para la Asociación de Clubes y Claudio estaba cubriendo el partido. Me lo presentan y no me preguntes por qué, tenemos 10 años de diferencia, pegamos buena onda, contó.
Además, desde lo profesional, la identificación fue total: Él hace un marketing deportivo que se complementa totalmente con el marketing deportivo que hago yo. Él tiene el museo, escribió otros cuatro libros sobre el tema, también le apasiona y estaba coleccionando camisetas de fútbol.
En el camino de esta amistad, Claudio persiguió un récord Guinness impresionante y Guillermo intentó ayudarlo, aunque la asociación internacional se lo impidió. Me dijo: Quiero romper el récord Guinness. Voy a juntar las 193 camisetas de los países afiliados a la ONU. Las juntó dentro de su comunidad, todos ayudaron, yo estaba en ese grupo, va a Guinness y le dicen: No, no te lo puedo certificar, me arruinaste el negocio. Si yo te certifico, nadie lo puede romper. La idea es que el récord se lo certifique y se vaya rompiendo.
A pesar de esta negativa, la ambición de Claudio no se detuvo y fue por más: conseguir las 211 camisetas de los partidos afiliados a la FIFA. Sin embargo, también descubrió que existen otras selecciones desparramadas por el mundo con historias y curiosidades que merecían ser contadas, como las de la CONIFA o la que representa a las islas de todo el mundo.
Luego de esta travesía, Guillermo le sugirió a su amigo escribir un libro. Le dije: Claudio, tenés que escribir un libro de esto, porque había una remera que la consiguió en un cura párroco en Liberia, la camiseta de Liberia, caminando en calle de tierra, la gente en patas. Y me dice: Escribámoslo. Buah, me puse a escribir; yo soy medio este ordenado, bastante ordenado, empecé desde la letra A. Cuando iba por la F y me dice: 'Pará, pará. Hagamos un libro solo con las 48 del Mundial. Y nos pareció piola, recibimos muchas historias y sacamos el libro".
La Otra Bandera, el Mundial contado a través de sus camisetas
Con esa premisa, surgió La Otra Bandera, inspirado en una frase de Johan Cruyff, que a lo largo de sus páginas reúne información sobre cada selección, su bandera, escudo, apodo, federación, afiliación internacional y distintas curiosidades.
El libro tiene las 48 fichas de los 48 países, pero agregamos dos más, porque al momento de cerrarlo no queríamos engañar a la gente, no queríamos fallarle, como dice Scaloni, y en aquel momento se sabía si Irán iba a participar, entonces incluimos la de Italia y la de Emiratos Árabes Unidos porque no se sabía quién la podía reemplazar, reveló Guillermo.
El relato no se centró únicamente en el deporte, sino que también cuenta con curiosidades históricas de cada país, su cultura, sus emblemas, sus colores, su arte y mucho más.
Además, un aspecto que refleja la pasión de sus autores: Todas las camisetas que están en el libro están físicamente en el Museo Templo del Otro Partido (Museo TOP) de Claudio Destéfano, físicamente.
En definitiva, La Otra Bandera tiene que ver con esa frase de Johan Cruyff que decía que las camisetas de fútbol son las nuevas banderas de los países, porque en muchos casos no te representa tu bandera, pero sí la gente se une alrededor del fútbol. Por lo menos, durante 90 minutos. ¿Cuántas veces hemos escuchado que los argentinos tenemos una gran pasión por el fútbol? Porque muchas veces descargamos épocas de sufrimiento, de crisis y nos descargamos en el fútbol, y el fútbol nos une. Bueno, las camisetas de los países, tengan o no los colores de las banderas, son las nuevas banderas de los países o, como dice el libro, la otra bandera, afirmó Ricaldoni.
La recepción del libro y el lanzamiento del eBook al mundo
Como no podía ser de otra manera, el lanzamiento de La Otra Bandera generó una gran aceptación entre los lectores y los fanáticos de las camisetas y el marketing deportivo. La recepción fue muy buena. No es un libro de figuritas de camisetas; la idea es darte algo, dejarte algo, explicarte el porqué de la historia, reveló.
Y agregó: Cuando presenté el segundo libro, alguien lo dijo y me quedó grabado: Los libros, cuando uno los presenta, ya no pertenecen más a los autores.
La verdad es que la recepción inicial fue brutal. Decidimos hacer solo 480 ejemplares, 10 por cada selección que participa, y se agotó. Yo feliz de la vida de que esto que aprendí lo aprendan otros también, complementó.
Ante este éxito, surgió la idea de publicarlo como eBook para que se pueda adquirir en cualquier parte del mundo en formato digital y continúe en la idea central: Dejar un legado.
Con el eBook tengo una cosa muy particular y esto es autorreferencial, ja. Yo soy medio vieja escuela. Esa magia del libro impreso... nada, un cavernícola yo, ja. Así que cuando me propusieron hacer el ebook, dije: Basta, ya está, vamos a hacerlo.
Más allá de la pérdida del físico, el eBook despertó una nueva curiosidad en Guillermo que le sacó una sonrisa. La realidad es que lo están descargando, eh. Porque te llega un aviso de qué lugar del mundo lo descargan, o sea, te permite ver por dónde está. Es todo una cosa nueva, pero realmente lo disfruto; es algo muy feliz de la vida, afirmó.
Y al mismo tiempo, este éxito le produce sentimientos encontrados a Guillermo. Yo no tengo ningún fin económico. Te lo voy a decir de forma graciosa: el otro día me felicitaron porque era el Día del Escritor. Y digo: Yo no soy escritor, yo escribo. Eso es considerar que yo pinte la pared de mi casa y compararme con Van Gogh. O sea, no soy pintor, ja. Yo me dedico a otra cosa, al marketing deportivo, a los patrocinios; soy el nexo entre el deporte y las marcas. Y cada tanto cuento cómo yo veo las cosas. Punto, dijo.
Y agregó: Con lo cual me resulta este un camino muy, muy divertido haber hecho esto, haber hecho los libros. Me divierte mucho dejar que otros lean mi forma de ver las cosas. Dicen que se leen fácil. Ese es el mejor comentario. Después, si les gusta o no, están cada uno. Y vuelvo: Los libros, cuando uno los presenta, ya no pertenecen más a los autores.
La curiosidad de la camiseta de Suiza
En la previa del partido de la Selección argentina ante Suiza por los cuartos de final, se produce una situación curiosa que le da mucha relevancia al libro. Las preguntas y detalles de la camiseta rival suelen remitir a La Otra Bandera y revelan datos impensados.
Hace muy poco Suiza le puso el escudo de Suiza. Muy poco. Antes jugaban con la banderita. Claro, y cuando anuncian eso, se les viene todo el mundo encima. Y obviamente, viste, los suizos, que son siempre neutrales en las guerras, en todo, dijeron: Bueno, vamos a mantener las dos cosas. Es la única selección que tiene de forma fija su bandera. Y antes de eso solo tenía la bandera; no estuvo el logo de la federación; recién se lo puso en el 2007, contó Guillermo con TN.
Además, en particular para ese Mundial, el patrocinador buscó una inesperación especial que refleja un poco su cultura. La titular de Suiza que vamos a jugar, el tramado debajo del rojo es sobre la cobertura del pasaporte de Suiza. Y la alternativa es el interior de las hojas del pasaporte de Suiza, reveló Ricaldoni.