García Cuerva llamó a dejar la indiferencia y reconstruir la Patria
El arzobispo de Buenos Aires encabezó la celebración en la Catedral Metropolitana ante el presidente Javier Milei, funcionarios nacionales y autoridades de la Ciudad. En su homilía, pidió escuchar el dolor de los más vulnerables, cuestionó la indifer
En el marco de las celebraciones por un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, presidió este jueves el tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana, con la presencia del presidente Javier Milei, integrantes del Gobierno nacional y autoridades de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La ceremonia religiosa se desarrolló en acción de gracias por los 210 años de la Independencia Argentina y tuvo como eje central una homilía en la que el prelado convocó a reflexionar sobre la realidad social del país a la luz de la parábola del Buen Samaritano.
Al iniciar su mensaje, García Cuerva aclaró que sus palabras buscaban ser "un aporte para la reflexión de todos los actores de la sociedad argentina", convencido de que "entre todos construimos la Patria", más allá de las diferencias políticas o ideológicas.
La parábola del Buen Samaritano como mensaje para la Argentina
Tomando el pasaje del Evangelio según San Lucas (10, 25-37), el arzobispo sostuvo que la parábola del Buen Samaritano representa una guía para reconstruir el país."La única salida es ser como el Buen Samaritano. Toda otra opción termina o bien del lado de los salteadores, o bien del lado de los que pasan de largo, sin compadecerse del dolor del herido del camino", afirmó.
En ese sentido, advirtió que la sociedad argentina transita "caminos peligrosos", marcados por la intolerancia, los enfrentamientos permanentes, la descalificación del otro, la discriminación y la crueldad hacia los sectores más vulnerables. También señaló que esos caminos son aprovechados por quienes "dividen y enfrentan", mientras "escondidos en cuevas de corrupción" provocan que "los pobres sean cada vez más pobres y ellos, escandalosamente, cada vez más ricos".
"No es cuestión de ser de tal o cual partido político o gobierno de turno; es cuestión de ser o no honesto y transparente", remarcó.
Un llamado a mirar a los más vulnerables
Durante la homilía, García Cuerva dedicó un extenso pasaje a quienes atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad.
Pidió que la Argentina "se independice de la indiferencia y de la insensibilidad" frente a quienes sufren e hizo referencia a enfermos, jubilados, personas con discapacidad, jóvenes afectados por el narcotráfico y desocupados.
"Hoy queremos hacer presentes sus vidas, sus rostros y sus historias concretas; no cifras o diagnósticos, sino sus nombres", expresó. Además, destacó que la compasión requiere cercanía y organización comunitaria, ya que "el amor y la ayuda se organizan" y nadie puede afrontar solo los problemas sociales.
En ese contexto defendió la inversión destinada a los sectores más frágiles y sostuvo que "lo que gastes de más no siempre es sinónimo de derroche", sino que muchas veces representa una inversión necesaria para garantizar una vida digna.
"La Patria nos pide un examen de conciencia colectivo"
En el tramo final de su mensaje, el arzobispo llamó a abandonar la búsqueda permanente de culpables y propuso un examen de conciencia para toda la sociedad. "La Patria nos pide hoy un gran examen de conciencia colectivo. No miremos al costado buscando culpables eternos. Preguntémonos todos los argentinos: ¿Estoy actuando como los que pasan de largo o estoy dispuesto a ser la posada que reciba y sane a los heridos?", planteó.
También destacó la importancia de la escucha y del diálogo como herramientas para superar las divisiones. "Las heridas sociales necesitan la templanza del diálogo, la justicia social y la honestidad innegociable", sostuvo. Finalmente, convocó a construir puentes en lugar de profundizar las divisiones y aseguró que "Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable, todos somos importantes".
Como cierre, apeló al espíritu colectivo que despierta la Selección Argentina de fútbol y recordó un mensaje publicado por Lionel Messi tras una consagración deportiva. "Demostramos una vez más que los argentinos, cuando luchamos juntos y unidos, somos capaces de conseguir lo que nos propongamos", citó el arzobispo, al tiempo que llamó a trasladar ese espíritu de unidad al desafío de construir un país con mayor solidaridad, diálogo y compromiso colectivo.