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Informe Digital 09/07/2026 10:27 6 min de lectura

Soja: cerró la cosecha con 50,1 millones y ventas atrasadas - Informe Digital

La producción quedó casi igual a la del ciclo previo, pero la comercialización va muy por detrás y marca un atraso récord.

Soja: cerró la cosecha con 50,1 millones y ventas atrasadas - Informe Digital
Foto: Informe Digital

La campaña de soja 2025/26 cerró con 50,1 millones de toneladas, según informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que dio por terminada la cosecha tras confirmar que los lotes pendientes en el sudeste bonaerense ya no alteran la estimación nacional. El dato productivo dejó un volumen apenas 0,4% menor al del ciclo anterior y 19% por encima del promedio de las últimas cinco campañas. Pero el foco del mercado está en otro lado: las ventas de los productores avanzan a un ritmo inusualmente bajo y, según analistas privados, acumulan un atraso récord.

De acuerdo con el relevamiento de la entidad porteña, el rendimiento medio nacional fue de 31,3 quintales por hectárea, un 5% más que en 2024/25 y 21% arriba del promedio de los últimos cinco años.

A nivel regional, los Núcleos Norte y Sur rindieron por encima de sus promedios históricos, con picos de hasta 55 quintales por hectárea. También el NOA y el Norte de La Pampa-Oeste bonaerense marcaron sus mejores registros de la serie de la Bolsa de Cereales, con especial destaque para esa última zona tanto en soja de primera como de segunda. En contraste, el sudeste bonaerense quedó por debajo de su media histórica.

La entidad precisó además que la soja de primera terminó con un promedio de 34 quintales por hectárea, mientras que la de segunda cerró en 25,7 quintales.

En septiembre del año pasado, la Bolsa había proyectado una cosecha de 48,5 millones de toneladas. La mejora de los rindes en buena parte del área agrícola fue empujando esa previsión hasta los 50,1 millones finales, es decir, 1,6 millones más de lo que se esperaba al inicio de la campaña.

Ventas

Jeremías Battistoni, analista de granos de AZ Group, sostuvo que la suba de la producción respondió a los altos rindes obtenidos en buena parte del país. Fue una campaña medio extraordinaria. En el oeste de Buenos Aires, por ejemplo, tuvieron una campaña récord; en el norte de Córdoba también, mientras que en el centro y sur de Buenos Aires fue un poco más compleja. Lo que fue impulsando el aumento de la producción durante toda la campaña fueron los muy buenos rindes que se dieron en muchas zonas, señaló.

El especialista agregó que, desde el punto de vista productivo, la campaña estuvo cerca de un nuevo récord, aunque la menor superficie sembrada con soja frente al maíz terminó limitando el volumen final. No llegamos a un récord de producción por una cuestión de superficie. Esta campaña se asignó relativamente más superficie a maíz que a soja. Por eso no se alcanzó un récord, pero desde lo productivo fue una campaña extraordinaria, indicó.

Sin embargo, el buen desempeño en el campo no se tradujo en el ritmo de comercialización. Battistoni advirtió que las ventas de los productores muestran uno de los mayores atrasos de los últimos años. Según datos que sigue AZ Group sobre la base de las estimaciones oficiales de una producción de 49,9 millones de toneladas, hoy hay un compromiso de venta sobre el 42% de la cosecha, pero solo el 27% tiene precio fijado. Un año atrás, a la misma fecha, esos porcentajes eran del 52% y 41%, respectivamente. Si miramos la foto de hoy contra campañas anteriores, esta es una de las campañas con menor proporción de ventas de soja para esta fecha. Estamos con un atraso récord, si se quiere, de ventas por parte del productor, afirmó.

Para el analista, ese comportamiento responde a una combinación de factores comerciales y climáticos. Dijo que muchos productores aprovecharon las mejores condiciones para vender anticipadamente, pero luego los precios dejaron de acompañar. Se hicieron muchos negocios cuando tuvimos mejores condiciones, después los precios no volvieron a acompañar hasta entrada la cosecha y no había estímulos para seguir haciendo negocios anticipados. Recién cuando empezó la cosecha hubo una mejora de los precios que impulsó algo las ventas, explicó.

También recordó que fue la campaña con mayor retraso de cosecha de los últimos años. Hubo lluvias, problemas logísticos y además un paro en plena cosecha. Como muchos productores venían de buenas campañas en otros cultivos y tenían una situación financiera más holgada, decidieron guardar más soja. Entre las complicaciones logísticas, la menor necesidad de vender y la posibilidad de embolsar la mercadería, llegamos a la situación que vemos hoy, dijo.

Para Gustavo López, presidente de Agritrend, la principal diferencia entre la campaña actual y la anterior no pasa por el volumen de producción, sino por la forma en que se está comercializando la soja. Los 50,1 millones de toneladas son bastante similares a los 49,5 millones del año pasado, con lo cual no hubo un cambio tan sustantivo en producción. Lo que sí cambió fue la estructura del destino de la soja, señaló.

Si bien el mercado mantiene un ritmo de compras relativamente elevado, los productores muestran una mayor cautela al momento de fijar precios. Según precisó, actualmente hay 21 millones de toneladas compradas, frente a 25,5 millones a igual fecha del año pasado. Sin embargo, de ese volumen apenas 13 millones tienen precio fijado, mientras que un año atrás eran 20 millones. El año pasado cerca del 80% de la mercadería comprada tenía precio; este año ese porcentaje ronda el 60%. El productor está bastante más remiso a fijar precios porque las cotizaciones cayeron después del efecto que generó la baja temporal de retenciones y porque todo el mercado está muy sensible a lo que ocurra entre China y Estados Unidos, explicó.

López sostuvo que otra diferencia importante es el menor protagonismo de la exportación de poroto y el mayor peso de la industria aceitera. De las compras acumuladas, los exportadores adquirieron alrededor de 2,5 millones de toneladas, contra 6,5 millones a la misma altura del año pasado. El año pasado se había activado mucho el mercado de poroto por las ventas a China y hoy ese volumen es prácticamente un tercio. En cambio, hay una presencia mucho más grande de la industria, afirmó.

Hasta el momento se registraron declaraciones por 3,1 millones de toneladas, muy por debajo de los casi 8 millones anotados a la misma fecha de la campaña pasada, que finalmente cerró con 12,2 millones de toneladas exportadas como poroto. Creo que es otro mercado. El año pasado estuvo mucho más presionado por la exportación y este año claramente está liderado por la industria, resumió. El especialista consideró que ese escenario podría traducirse en una mayor molienda durante el resto del año.

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