Dibu Martínez hizo autocrítica tras el triunfo ante Egipto y lanzó un aviso: Va a llegar mi momento - TN24
El arquero de la Selección argentina reconoció que sintió no haber podido ayudar al equipo en un partido dramático, aunque aseguró que se prepara para ser
El arquero de la Selección argentina reconoció que sintió no haber podido ayudar al equipo en un partido dramático, aunque aseguró que se prepara para ser determinante en la recta final del Mundial.
La Selección argentina consiguió una clasificación épica ante Egipto y avanzó a los cuartos de final del Mundial 2026 después de remontar un partido que parecía perdido. Sin embargo, en medio de la celebración por el 3-2, Emiliano Dibu Martínez fue uno de los más autocríticos del plantel.
El arquero, pieza fundamental del ciclo de Lionel Scaloni, reconoció que sufrió el desarrollo del partido y que se quedó con la sensación de no haber podido ayudar al equipo en los momentos más difíciles. Argentina llegó a estar 2-0 abajo cuando faltaban apenas diez minutos para el final, antes de reaccionar con una remontada histórica.
Después del 2 a 0 la vi negra. Sentí que no pude ayudar a nadie. Esa sensación de irme a casa sin poder ayudar nunca la tuve acá en la Selección. Pienso que ya va a llegar mi momento, expresó Martínez tras el encuentro.
El mensaje del Dibu combinó autocrítica y determinación. Lejos de quedarse solamente con el reproche personal, el arquero aseguró que se enfocará en lo que viene para volver a ser decisivo en una etapa clave del torneo.
Necesito ayudarlos un poco más. Ellos me están salvando muchos partidos, así que me voy a mentalizar en ayudarlos yo a ellos, agregó el jugador del Aston Villa.
Argentina enfrentará ahora a Suiza por los cuartos de final, el sábado desde las 22, hora argentina. Será otro cruce de eliminación directa, en el que el arquero sabe que cualquier detalle puede marcar la diferencia.
Martínez también comparó el presente con lo vivido en Qatar 2022 y admitió que este Mundial viene mostrando escenarios de mayor sufrimiento para la Selección. El equipo ya había tenido un partido exigente ante Cabo Verde y volvió a atravesar un trámite complejo frente a Egipto.
En la Copa del Mundo pasada no nos pasó lo de estos dos partidos. Es lindo afrontar lo que viene y, si hay que sufrir, hay que sufrir. En el camino va a haber un partido que no suframos tanto, señaló.
Más allá de su autocrítica, el presente de Dibu tiene un contexto importante: no llegó al Mundial en las mejores condiciones físicas. Semanas antes del debut, sufrió una fractura en el dedo anular de la mano derecha mientras se preparaba para disputar la final de la Europa League con Aston Villa.
La lesión encendió las alarmas porque ocurrió a muy pocos días de sumarse a la Selección. Incluso, existió la posibilidad de una operación, aunque ese camino lo habría dejado prácticamente sin chances de llegar al torneo.
Finalmente, Martínez optó por un tratamiento especial junto al cuerpo médico de la Selección y los fisioterapeutas del plantel. Trabajó a contrarreloj para bajar la inflamación y recuperar funcionalidad, con una preparación distinta a la habitual para un arquero de elite.
Sufrí mucho esos días para bajar la inflamación. Fue un preparativo totalmente diferente. No pude hacer mucho en campo. No me operé y fue la mejor decisión, había contado tras el debut argentino en el Mundial.
Esa recuperación silenciosa explica parte del esfuerzo que hizo para estar presente en la competencia. Aunque todavía busca su gran momento en esta Copa del Mundo, el Dibu sigue siendo uno de los referentes emocionales y futbolísticos del equipo.
Además, el arquero mantiene otro desafío personal: acercarse al récord de vallas invictas con la Selección argentina. Actualmente acumula 43 partidos sin recibir goles con la camiseta nacional y busca quedar cada vez más cerca de la marca histórica de Sergio Chiquito Romero.
Argentina sigue en carrera y Dibu Martínez sabe que todavía puede tener una intervención decisiva. Su historia reciente con la Selección ya demostró que, cuando el equipo más lo necesita, sus guantes pueden volver a aparecer para sostener el sueño mundialista.