La mañana de Urgente24: Trump golpea otra vez, Teherán responde, Delcy pide fondos y Putin escala
Trump vuelve a golpear Irán, Teherán responde en el Golfo, Delcy Rodríguez pide liberar fondos y el Mundial 2026 abre cuartos.
La mañana de Urgente24 vuelve a empezar con Medio Oriente en el centro de la escena. Donald Trump ordenó una segunda noche de ataques contra Irán y el Comando Central estadounidense aseguró haber golpeado 170 objetivos en 48 horas, mientras Teherán respondió con drones contra instalaciones militares de Estados Unidos en Kuwait, Baréin y Qatar.
Economía: Ormuz empuja al petróleo, Wall Street duda y Argentina muestra consumo e industria bajo presión
La economía global vuelve a quedar atada al pulso de Medio Oriente. Los nuevos ataques de Estados Unidos contra Irán empujaron al petróleo, reactivaron el temor por el estrecho de Ormuz y golpearon el ánimo de Wall Street, justo cuando los mercados venían intentando sostener el rally tecnológico en medio de una Reserva Federal todavía condicionada por la inflación.
En Argentina, el contraste aparece por abajo: una familia porteña necesitó casi $2,5 millones en junio para ser considerada de clase media, mientras la industria volvió a caer fuerte en mayo, con derrumbes en textiles, maquinaria y autos. La foto deja un doble problema para el Gobierno: precios que siguen marcando umbrales sociales muy altos y una producción manufacturera que no logra consolidar recuperación.
El petróleo vuelve a subir por la escalada entre Estados Unidos e Irán
El petróleo volvió a moverse al alza después de que Estados Unidos lanzara una nueva ronda de ataques contra Irán, en una ofensiva presentada por el Comando Central como parte del intento de mantener abierto el estrecho de Ormuz. El Brent operó cerca de los US$79,28 por barril después de haber cerrado con una suba superior al 5%, mientras el West Texas Intermediate se ubicó en torno a los US$74,76. El dato sensible es que el conflicto vuelve a golpear una vía por la que antes de la guerra pasaba alrededor de una quinta parte del suministro global de crudo.
La presión sobre los precios llega después de los ataques iraníes contra barcos en Ormuz, la revocación de alivios para las ventas de petróleo iraní y la respuesta de Teherán contra instalaciones militares estadounidenses en el Golfo. Por ahora, el mercado no volvió a niveles de pánico como en los primeros meses de la guerra, pero el riesgo está claro: si Ormuz queda bajo amenaza sostenida, el petróleo puede reabrir un frente inflacionario global justo cuando bancos centrales e inversores intentan anticipar el próximo movimiento de tasas.
Wall Street acusa el golpe, aunque los chips sostienen al Nasdaq
Wall Street cerró con señales mixtas después de que Donald Trump declarara terminado el acuerdo provisorio con Irán. El S&P 500 cayó 0,28% hasta 7.482,71 puntos y el Dow Jones perdió 1,09%, mientras el Nasdaq logró subir 0,20% apoyado en el repunte de las tecnológicas vinculadas a chips. La escalada en Medio Oriente presionó a los activos de riesgo, elevó el precio del petróleo y volvió a poner sobre la mesa el temor a costos energéticos más altos.
Broadcom fue uno de los nombres que sostuvo al sector tecnológico, con una suba de 4,8% después de que Apple anunciara un acuerdo de suministro de chips por más de US$30.000 millones, mientras Nvidia avanzó 3,65% por reportes sobre una posible autorización china para compras limitadas de sus chips H200. El problema es que, fuera del entusiasmo por semiconductores, el mercado mostró fragilidad: nueve de los once sectores del S&P 500 cerraron en baja, con industriales, materiales, aerolíneas y cruceros golpeados por el salto del crudo.
Asia busca margen propio entre Estados Unidos y China
En Asia, el mensaje que empieza a consolidarse entre gobiernos e inversores es menos defensivo y más estratégico: la región ya no quiere ser leída solo como un tablero de disputa entre Estados Unidos y China, sino como un bloque con margen para elegir socios, atraer capital y construir cadenas de suministro más resistentes. En el evento Reuters NEXT Asia, funcionarios, fondos soberanos y ejecutivos plantearon que la tensión geopolítica dejó de ser un shock pasajero y pasó a ser parte estable del escenario económico.
La idea de flexibilidad estratégica cruza a países como Tailandia, que busca atraer inversiones por transferencia tecnológica, empleo calificado y fortalecimiento de proveedores locales, y también a grandes fondos como Temasek o Hong Kong Investment Corporation, que ven oportunidades en empresas con mercados domésticos fuertes, tecnología propia y cadenas menos expuestas a cortes geopolíticos. Para el capital privado, Asia mantiene atractivo porque concentra una parte decisiva del crecimiento global, la expansión de la clase media y la base manufacturera mundial.
Clase media porteña: el piso ya roza los $2,5 millones
En la Ciudad de Buenos Aires, una familia tipo necesitó en junio ingresos por al menos $2.493.587,18 para ser considerada de clase media, según el informe del IDECBA. El mismo relevamiento ubicó la línea de indigencia en $858.406,87, la línea de pobreza no indigente hasta $1.577.313,83 y el tramo de sectores acomodados por encima de $7.979.478,96 mensuales.
La medición muestra una estructura social cada vez más exigente para los hogares porteños. El segmento sector medio frágil quedó entre $1.994.869,74 y $2.493.587,17, una zona que permite cubrir la canasta total pero con poco margen frente a nuevos aumentos. En términos políticos y económicos, el dato vuelve a exponer el problema del consumo: aun con una inflación mensual más contenida, el nivel de ingresos necesario para no caer en vulnerabilidad sigue siendo muy alto para buena parte de los asalariados.
La industria cayó 5,7% anual y no logra salir del serrucho
La industria manufacturera volvió a mostrar una señal negativa en mayo: el Índice de Producción Industrial del INDEC cayó 5,7% frente al mismo mes del año anterior. El informe oficial marcó retrocesos fuertes en rubros sensibles como textiles, prendas de vestir, cuero y calzado; productos de metal, maquinaria y equipo; y vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes.
En la comparación mensual hubo una mejora de 0,4%, pero el rebote no alcanza para cambiar la película del año. La industria se mantiene en modo serrucho, con algunos sectores que rebotan después de caídas fuertes y otros que siguen afectados por menor demanda interna, apertura importadora, caída de ventas locales y menor tracción exportadora. El dato deja al Gobierno ante una recuperación incompleta: la construcción mostró señales más favorables, pero la actividad manufacturera todavía no encuentra un piso sólido para empujar empleo, salarios y consumo.