Qué es la Käseschnitten de Suiza, el plato típico con queso, huevo y ajo a la parrilla que se hace fácil y rápido
Es una preparación alpina de pan dorado y cobertura fundida, ideal para resolver una comida caliente en pocos minutos.
A la hora de preparar una comida de manera rápida, existen múltiples recetas sencillas y con pocos ingredientes que aparecen como opciones ideales. Entre ellas, destaca la Käseschnitten, un plato típico de Suiza que lleva queso, huevo y ajo, y se hace en pocos minutos.
Esta receta consiste en una tostada que se unta con una combinación de queso, huevo y ajo. Luego, se cocina durante algunos minutos en la parrilla o el horno y se obtiene un plato sabroso, con mucho queso fundido, ideal para un almuerzo o cena durante los días más fríos del año.
Dependiendo de la zona de Suiza, esta preparación puede tener distintas variaciones. Algunas versiones llevan vino blanco, otras crema, y también hay recetas que le agregan jamón, hierbas o huevo frito por encima para hacerla más contundente y saciadora.
La clave para que quede perfecta es usar un buen pan y un queso que se derrita con facilidad. Así, se consigue una base bien crocante por abajo y una cobertura cremosa, intensa y dorada en la parte de arriba de la tostada.
Cómo preparar la Käseschnitten de Suiza
Ingredientes
- 2 rebanadas gruesas de pan.
- 150 g de queso rallado, como gruyere, emmental o similar.
- 1 huevo.
- 1 diente de ajo picado.
- 2 cucharadas de crema o leche.
- Pimienta a gusto.
- Nuez moscada o perejil, opcional.
- Un poco de manteca para dorar.
Paso a paso
- Rallar el queso y colocarlo en un bowl junto con el huevo, el ajo picado y la crema o leche.
- Mezclar bien hasta formar una preparación espesa y cremosa.
- Condimentar con pimienta, nuez moscada o perejil, según el gusto de cada persona.
- Untar apenas las rebanadas de pan con manteca para que queden más doradas.
- Cubrir cada rodaja de pan con la mezcla de queso, huevo y ajo.
- Llevar a la parrilla tapada con una asadera para que tenga doble calor o al horno fuerte durante unos minutos, hasta que el queso se derrita y la superficie quede gratinada.
- También se puede hacer en sartén tapada, a fuego bajo, hasta que el pan quede crocante y el queso se funda.
- Servir caliente, apenas sale del horno o la sartén.
Así, es posible resolver una receta de manera fácil, rápida y distinta. Con pocos ingredientes, es posible preparar una Käseschnitten caliente y contundente, con el sabor típico de la cocina suiza de montaña.