Ravier activó una ronda de reuniones con ministros para pulir anuncios y centralizar la comunicación oficial
El nuevo vocero recibió a Luis Caputo y Federico Sturzenegger, y también mantuvo contactos con otros funcionarios del Gabinete. El Gobierno busca organizar la información que llevará a las conferencias de prensa de los martes.
Adrián Ravier activó una ronda de reuniones con ministros y funcionarios del Gabinete para ordenar los anuncios que el Gobierno buscará comunicar en las próximas conferencias de prensa. En la Casa Rosada sostienen que el nuevo vocero presidencial apunta a reforzar la coordinación interna y centralizar parte de la comunicación oficial en el esquema que reemplazó a Manuel Adorni.
Se está reuniendo con todos los ministros para hablar de los temas que maneja cada cartera y de los temas que se van a informar en la conferencia de prensa, expresan en Nación. En Balcarce 50 evitan adelantar el temario, pero admiten que la intención es que la vocería tenga mayor volumen de anuncios en las próximas semanas.
Ravier ya recibió al ministro de Economía, Luis Caputo, durante los primeros días de la semana. Este miércoles también se reunió con Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, mientras en paralelo se desarrollaba la mesa política encabezada por Karina Milei y Diego Santilli. Además, mantuvo un encuentro con Horacio Marín, titular de YPF, y conversaciones telefónicas con otros integrantes del Gabinete.
La idea oficial es mejorar la coordinación entre ministerios, Jefatura de Gabinete, Secretaría de Comunicación y Vocería. Habrá muchos anuncios para comunicar desde la vocería, agregan en la Casa Rosada. El objetivo es que las conferencias de prensa de los martes funcionen como una vidriera ordenada de gestión, datos económicos y próximos envíos legislativos.
El movimiento se da después de la salida de Adorni y en medio del intento del Gobierno por relanzar su comunicación. Ravier busca imprimir un tono más técnico, con centralidad en economía, reformas y resultados de gestión. En su entorno sostienen que el vocero no reemplazará a los ministros, pero sí funcionará como un ordenador de los mensajes que el Ejecutivo quiere instalar semana a semana.
Entre los temas en carpeta aparece el envío de los cambios a la Ley de Inocencia Fiscal, que el Gobierno prevé remitir a Diputados después del 20 de julio. La iniciativa forma parte de las prioridades que Karina Milei marcó para esta etapa legislativa, junto con la reforma electoral y el régimen de Zona Fría.
También está en preparación un paquete de desregulación que incluye cambios sobre cabotaje, seguros, mercado de capitales y sector inmobiliario. Sturzenegger viene trabajando esos proyectos con el equipo económico y con el Presidente, dentro de una agenda que el Gobierno busca presentar como una segunda etapa de reformas estructurales.
Leé también: El Gobierno posterga el envío del acuerdo con EE.UU. al Congreso y reordena su agenda legislativa
Otro eje será la reforma presupuestaria. En Balcarce 50 trabajan sobre cambios vinculados a una regla fiscal más estricta y a un mecanismo inspirado en el cierre parcial del Estado norteamericano cuando se agotan las partidas presupuestarias. La Casa Rosada quiere usar ese proyecto para reforzar la idea de que el equilibrio fiscal quedará blindado por ley.
En paralelo, Milei también anticipó que impulsará una modificación de la Carta Orgánica del Banco Central para prohibir el financiamiento del Tesoro. El Presidente sostuvo que buscará reformar el artículo 3 de la norma, acotar los objetivos de la autoridad monetaria y establecer sanciones para funcionarios que impulsen gasto sin contrapartida presupuestaria.
La coordinación con Caputo ocurre además después de la presentación del programa financiero 2026-2027. El Gobierno busca mostrar que tiene cubiertos los vencimientos de deuda de los próximos meses, reducir la incertidumbre del año electoral y sostener la baja del riesgo país. En la Casa Rosada creen que ese mensaje será uno de los pilares de la comunicación económica de Ravier.
En el Ejecutivo esperan avanzar sin sobresaltos con la tercera revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. En Nación sostienen que el próximo desembolso previsto en el programa, por unos US$850 millones, debería llegar sin trabas y que la visita de Kristalina Georgieva, prevista para el 28 de julio, funcionará como una señal de respaldo al rumbo económico.
La apuesta de la nueva vocería es hilvanar esos expedientes en un mismo relato: orden fiscal, reforma del Estado, baja de inflación, desregulación y normalización financiera. Ravier ya usó sus primeras conferencias para defender el programa económico, destacar indicadores y marcar que el Gobierno quiere dejar atrás una etapa dominada por la discusión sobre el caso Adorni.
La mesa política también buscará coordinar ese mensaje con la agenda parlamentaria. Santilli quedó al frente de la negociación con gobernadores y bloques aliados, mientras Karina Milei ordena la estrategia general. La comunicación oficial intentará acompañar ese proceso con anuncios escalonados y menos dispersión entre áreas.
En la Casa Rosada creen que el nuevo esquema debe mostrar gestión antes de que empiece la etapa más intensa de campaña. Por eso, Ravier tendrá más reuniones con ministros durante las próximas semanas. La instrucción interna es que cada cartera prepare información concreta, proyectos listos para enviar y datos de gestión que puedan ser comunicados desde la vocería sin generar ruido político adicional.
En el Gobierno reconocen que varios proyectos todavía requieren revisión técnica, negociación legislativa y aval político de la mesa chica. Pero en Balcarce 50 quieren que la vocería deje de ser solo un espacio de respuesta a la coyuntura y pase a funcionar como una herramienta para instalar la agenda económica y legislativa del segundo semestre.