Quién es Johan Manzambi, el joven crack al que Suiza le prende velas antes del partido con Argentina
La joya, que brilla en el Friburgo, explotó en el Mundial 2026. Pero una lesión lo pone en duda para el cruce con Argentina.
Con apenas 20 años, Johan Manzambi llegó como una promesa al Mundial 2026 pero no tardó en convertirse en el jugador más desiquilibrante del seleccionado suizo. El mediocampista, que vale 50 millones de euros y ya buscan clubes grandes de Europa, se transformó en una pieza clave para el equipo de Murat Yakin. Pero su rodilla hoy enciende todas las alarmas del equipo helvético.
El joven futbolista del Friburgo de Alemania venía siendo una de las grandes figuras de Suiza hasta que una lesión en la rodilla sufrida en el entrenamiento del lunes pasado lo dejó afuera del partido de octavos de final ante Colombia. Pese a esa baja sensible, Suiza logró avanzar por penales y ahora enfrentará a la Selección argentina, aunque aún no se sabe si podrá contar con Manzambi.
Quién es Johan Manzambi, la joya de Suiza
Johan Manzambi nació el 14 de octubre de 2005 en Ginebra, Suiza, pero sus padres son de Angola y la República Democrática del Congo. Si bien desde muy chico supo que quería ser futbolista, lejos aparecía la realidad que lo marca hoy como volante talentoso y goleador: en sus inicios quería ser arquero.
Manzambi empezó a jugar al fútbol a los cuatro años y en sus primeros pasos se imaginaba bajo los tres palos. Sin embargo, su padre y su hermano vieron que tenía grandes condiciones con la pelota en los pies como para quedarse atajando. Con el tiempo, esa intervención de la familia terminó siendo clave.
Formado en las divisiones juveniles del Servette, uno de los clubes tradicionales de Suiza, Manzambi pegó el salto de su carrera en 2023: dejó su país y cruzó la frontera para sumarse al Friburgo, en Alemania. Con apenas 17 años, se instaló solo en un fútbol mucho más competitivo, con otra exigencia física y táctica.
Primero desembarcó en el equipo de reserva del Friburgo, donde empezó a llamar la atención, y rápidamente fue promovido al plantel profesional. Su debut en la Bundesliga llegó siendo todavía muy joven y desde ahí su crecimiento fue acelerado.
En Alemania lo describen como un mediocampista moderno, de esos que pueden recuperar, conducir, asistir y llegar al gol. Él mismo se define como un volante box to box, aunque también puede moverse por afuera o cumplir funciones más creativas.
Johan Manzambi y su aparición en el Mundial 2026
El Mundial 2026 fue el escenario que terminó darle popularidad a Johan Manzambi. Su actuación más importante llegó ante Bosnia y Herzegovina, partido en el que ingresó desde el banco y cambió por completo el desarrollo del juego. En apenas 18 minutos revolucionó al equipo, marcó un doblete y se ganó todos los flashes.
Con esa actuación, Johan Manzambi se convirtió en el futbolista suizo más joven de la historia en marcar dos goles en un partido mundialista. Antes del partido frente a Colombia, su torneo venía siendo brillante: tres goles y dos asistencias, pero llegó la lesión en su rodilla.
Ante la ausencia de Manzambi, el DT Murat Yakin modificó el plan de juego del seleccionado helvético y apostó por un planteo más cauteloso, con gran orden defensivo. Si bien le alcanzó para meterse en cuartos, con Manzambi, el techo de Suiza parece más alto.
En el Friburgo también saben que tienen una joya y lo valuaron en 50 millones de euros ante el interés de varios clubes grandes de Europa. Aunque tiene contrato con el club alemán hasta 2030, ya figura en el radar de clubes de la Premier como el Newcastle, Manchester United, Arsenal y Chelsea, además de PSG y Bayern Múnich.
En la Bundesliga destacan su capacidad para jugar en varios sectores del mediocampo, su potencia para romper líneas y su llegada al área. Incluso algunos lo comparan, por características generales, con Michael Ballack o Paul Pogba.
En la última temporada, Manzambi disputó 47 partidos con el Friburgo y consiguió llegar a la final de la Europa League -perdió ante el Aston Villa del Dibu Martínez-, y fue elegido como el mejor jugador joven del torneo.
Su corta edad lo delata en los festejos: uno de los gestos más llamativos está inspirado en el Kamehameha, el movimiento icónico de Dragon Ball. Mientras tanto, en el campamento suizo esperan noticias médicas con ansiedad y le prenden velas a su joven crack.